Detectores de humo y de monóxido: cuál necesitas, dónde va cada uno y cuándo caducan
Hay dos aparatos de menos de treinta euros que se parecen mucho, se cuelgan en el mismo techo y protegen de peligros completamente distintos: el detector de humo y el detector de monóxido de carbono. La confusión entre ambos es probablemente el error de seguridad doméstica más caro que existe, porque quien cree estar cubierto no lo está. Vamos a dejarlo claro.
Un detector de humo no detecta monóxido. Y al revés
Esta frase es toda la guía resumida:
| Detector de humo | Detector de monóxido (CO) | |
|---|---|---|
| Detecta | Partículas de humo de un fuego | Gas CO de una combustión defectuosa |
| Te avisa de | Un incendio empezando | Envenenamiento silencioso |
| ¿Hay señal previa? | Sí: humo, olor, calor | Ninguna: no se ve, no huele, no irrita |
| Cuándo importa más | Fuego mientras duermes | Caldera, calentador o estufa funcionando mal |
| ¿Sirve el otro? | No | No |
El monóxido es peligroso justo por lo que no tiene: es incoloro, inodoro y no molesta. Una caldera mal ventilada, un calentador de gas en un baño sin ventilación o un brasero o estufa en una habitación cerrada pueden llenar el aire de CO sin que nadie note nada raro hasta que ya no puede levantarse.
Existen aparatos combinados 2 en 1 con los dos sensores. Son una opción válida y cómoda, siempre que el sitio donde vayan sirva para ambos usos.
Cómo se reconoce una intoxicación por monóxido
No hace falta ser sanitario para sospechar. El patrón que tiene que encender la alarma:
- Dolor de cabeza, náuseas, mareo, sensación de confusión o sueño raro, sin causa clara.
- Varias personas de la casa con lo mismo a la vez, incluidas las mascotas.
- Síntomas que mejoran al salir a la calle y vuelven al entrar en casa.
- Coincidencia con el uso de caldera, calentador, estufa o chimenea.
Si sospechas o si suena el detector de CO: abre ventanas, apaga el aparato de combustión si puedes hacerlo sin demorarte, sal de la vivienda con todos y llama al 112. No te quedes a investigar y no vuelvas a entrar a dormir hasta que un técnico haya revisado el aparato. La única actuación válida aquí es salir y avisar.
Dónde va cada uno
Detector de humo:
- En el techo, en el centro de la zona, porque el humo sube y se acumula arriba.
- En pasillos y zonas de paso, especialmente delante de los dormitorios: es lo que te despierta.
- Uno por planta como mínimo si la casa tiene varias.
- Apartado de la cocina y del baño lo suficiente para que el vapor y el humo de cocinar no lo disparen a diario. Un detector que da falsas alarmas acaba desconectado, y ese es el principio del problema.
Detector de monóxido:
- Cerca del aparato de combustión (caldera, calentador, estufa de gas o leña), a la distancia que indique el fabricante.
- También en la zona de dormitorios, que es donde el CO hace daño de verdad.
- A la altura que diga el manual: aquí las instrucciones mandan, porque varía entre modelos.
Dónde no ponerlos, en los dos casos: justo delante de una ventana o de una salida de aire acondicionado (la corriente desvía el humo y el gas), en esquinas muertas donde el aire no circula, dentro de armarios, en zonas con mucho polvo o grasa, y en garajes o exteriores sin protección si el modelo no está pensado para ello.
El mantenimiento es lo que los convierte en útiles
Un detector descuidado es decoración cara. La rutina completa cabe en cuatro líneas:
- Pulsa el botón de test una vez al mes. Debe sonar fuerte. Si no suena, no protege.
- Cambia la pila en cuanto empiece a pitar cada minuto, o una vez al año por costumbre. Los modelos de batería sellada de larga duración se sustituyen enteros al agotarse.
- Quita el polvo de las rejillas con el aspirador un par de veces al año. El polvo y la grasa de cocina falsean el sensor.
- Apunta la fecha de instalación en el propio aparato con un rotulador y sustitúyelo al llegar a su vida útil: como referencia orientativa, en torno a diez años los de humo y menos los de CO, según fabricante.
El error clásico que anula todo. Quitar la pila porque pitaba de madrugada y no reponerla. También pintar el detector, taparlo o colgarlo “provisionalmente” en un cajón. Cualquiera de esas tres cosas convierte un salvavidas en un objeto.
Lo que estos aparatos NO hacen
- No apagan nada. Avisan y te dan tiempo, que es exactamente lo que falta en un incendio. Qué hacer a partir de ahí lo tienes en qué hacer ante un incendio eléctrico.
- No detectan gas butano o natural. Ese es un tercer aparato.
- No previenen el origen. No sustituyen a mantener la caldera revisada ni a evitar las sobrecargas de las que hablamos en cuántos aparatos en una regleta.
- No sustituyen a ver un aviso a tiempo. Si un enchufe huele a quemado o está tibio, el problema ya está ahí, con detector o sin él.
Cuándo llamar y a quién
Al 112 si suena el detector de CO o si hay fuego. A un técnico de gas autorizado para revisar caldera, calentador o estufa después de un aviso de monóxido. Y a un instalador eléctrico autorizado si lo que falla es la instalación: enchufes calientes, chispazos, olor a quemado o protecciones que saltan sin motivo. Nada de eso se arregla mirando, y nada de eso lo debes tocar tú.
Colocar un detector, probarlo y cambiarle la pila sí es tarea tuya, y es de las pocas cosas de esta web que puedes resolver esta misma tarde por muy poco dinero. Complétalo con las luces de emergencia para poder salir a oscuras y con el resto de la prevención de seguridad eléctrica en casa.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué diferencia hay entre un detector de humo y uno de monóxido?
- El detector de humo avisa de un incendio detectando las partículas del humo, dándote tiempo a reaccionar antes de que el fuego crezca. El de monóxido de carbono (CO) detecta ese gas tóxico, inodoro e invisible que producen las combustiones (calderas, calentadores, estufas de gas o leña). Son cosas distintas: el humo avisa de fuego; el CO, de un gas que no se ve ni se huele y puede ser mortal.
- ¿Dónde debo colocar los detectores de humo?
- Lo recomendado es ponerlos en el techo (el humo sube) de zonas de paso como pasillos, cerca de los dormitorios y en plantas distintas si la casa tiene varias. Se evitan la cocina y el baño justo encima de los focos de vapor o humo de cocinar, para evitar falsas alarmas, colocándolos algo apartados.
- ¿Dónde se pone el detector de monóxido de carbono?
- Cerca de los aparatos de combustión (caldera, calentador, estufa de gas o leña) y en la zona de los dormitorios, para que te avise si el CO se acumula mientras duermes. La altura de colocación puede variar según el fabricante, así que conviene seguir sus instrucciones. Lo importante es tenerlo donde pueda detectar el gas antes de que te afecte.
- ¿Cómo se mantienen los detectores?
- Hay que probarlos periódicamente con su botón de test, cambiar las pilas cuando avisan de batería baja (muchos pitan al quedarse sin pila) y sustituir el aparato cuando llega al final de su vida útil, que viene indicada por el fabricante. Un detector con la pila agotada no protege de nada, así que el mantenimiento es lo que de verdad los hace útiles.
- ¿Un detector de humo o de monóxido avisa de una fuga de gas butano o natural?
- No. El gas combustible (butano, propano, gas natural) lo detecta un tercer aparato distinto, el detector de gas combustible. Confundirlos es un error frecuente: tener un detector de CO no te avisa de una fuga de gas, y tener uno de gas no te avisa de monóxido. Si en casa hay aparatos de combustión, cada riesgo necesita su propio detector.
- ¿Los detectores caducan?
- Sí, y es lo que más se ignora. Los sensores pierden sensibilidad con los años: como referencia orientativa, los de humo se sustituyen en torno a los diez años y los de monóxido antes, según el fabricante. Muchos llevan impresa la fecha de fabricación o de sustitución; si el tuyo no tiene fecha visible, apúntala tú el día que lo cuelgues.
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