Compensación de excedentes: cómo funciona y cuánto te pagan
Pones placas solares, un día de sol generas más de lo que gastas y esa energía sobrante se va a la red. La pregunta del millón es: ¿me pagan por ella? ¿Cuánto? La respuesta corta es que sí, pero no como te imaginas y casi nunca tanto como esperas. Vamos a explicarlo claro, sin marketing.
Qué es la compensación de excedentes
Cuando tus placas producen más de lo que consumes en ese momento, el sobrante (el excedente) se vierte a la red eléctrica. La compensación de excedentes es el mecanismo por el que tu comercializadora te descuenta en la factura el valor de esa energía que has cedido.
Es decir: no es una venta que te llega en un cheque. Es un descuento en el recibo de la luz. Esto es la base del autoconsumo que vemos en placas solares para casa.
Cómo funciona, paso a paso
- Consumes lo que puedes de tu propia producción. Esa energía no la pagas: es el ahorro grande del autoconsumo.
- Lo que te sobra se vierte a la red y queda registrado por tu contador.
- Al facturar, la comercializadora multiplica tus kWh vertidos por el precio de excedente de tu contrato y resta ese importe del coste de la energía que sí compraste.
Todo esto aparece reflejado en tu recibo. Si no sabes interpretarlo, te ayuda entender la factura de la luz.
Cuánto te pagan por cada kWh (la parte incómoda)
Aquí está lo que conviene saber antes de poner placas pensando en “vender luz”:
- El excedente se paga más barato que la luz que compras. Compras a un precio y te compensan a otro más bajo. Como referencia orientativa, el excedente suele moverse en unos pocos céntimos por kWh, por debajo del precio de compra.
- El precio del excedente lo fija tu contrato, y varía mucho entre comercializadoras. Compararlas importa, igual que al elegir tarifa en PVPC o mercado libre.
- Por eso la regla de oro es autoconsumir, no verter: cada kWh que usas tú vale lo que cuesta comprarlo; cada kWh que viertes vale bastante menos.
Sin promesas redondas. Los precios de excedente cambian con el mercado y la comercializadora. No te creas a quien te garantice “X euros al año por vender luz”: eso depende de tu consumo, tu tejado y el contrato. Aquí damos el mecanismo; las cifras finas las marca tu factura.
El límite que casi nadie te cuenta
La modalidad más común para una casa es la compensación simplificada, y tiene un tope importante:
- El valor de tus excedentes solo puede descontar la energía que has consumido ese mes. No descuenta el término de potencia, ni impuestos, ni el alquiler del contador.
- Por eso la factura nunca baja de un mínimo ni se pone en negativo: aunque generes muchísimo, sigues pagando la potencia y los fijos.
- Y si un mes generas más excedente del que puedes compensar, ese saldo sobrante normalmente se pierde: no se guarda para el mes siguiente ni te lo pagan en metálico.
La consecuencia práctica. Sobredimensionar la instalación para “vender mucho” rara vez sale a cuenta: pasado cierto punto, ese excedente extra no te lo compensan. Interesa más una instalación ajustada a tu consumo que un campo enorme volcando energía casi gratis a la red.
Excedentes, batería y dónde encaja cada cosa
¿Y si en vez de verterlo barato lo guardas para la noche? Esa es la idea de la batería:
- Sin batería: lo que no consumes se vierte y se compensa (barato). Es lo más habitual y lo más sencillo.
- Con batería: guardas el excedente y lo usas de noche en vez de comprarlo. Ahorras más, pero la batería encarece bastante la instalación. Te ayudamos a decidir en baterías para placas solares.
Para que la cuenta cuadre, parte siempre de dos números: lo que cuesta la instalación, que desglosamos en cuánto cuesta instalar placas solares, y las ayudas al autoconsumo que puedan recortar ese coste.
Antes de contratar, comprueba esto
- Que tu instalación esté legalizada y dada de alta para compensar: sin papeles no hay descuento. Lo vemos en certificado de instalación fotovoltaica.
- El precio de excedente que ofrece cada comercializadora, no solo el de la luz.
- Tu perfil de consumo: si gastas sobre todo de día, aprovecharás mucho tu producción; si gastas de noche, valora la batería.
- Si vives en un piso, mira el autoconsumo en comunidad de vecinos, que reparte producción y excedentes.
Con esto claro, la compensación deja de ser una promesa de “vender luz” y pasa a ser lo que de verdad es: una rebaja en tu factura que premia, sobre todo, consumir tu propia energía.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto pagan por la compensación de excedentes?
- Depende de tu comercializadora y tu contrato, pero el precio del excedente suele ser bastante más bajo que el que pagas por la luz que consumes: como referencia orientativa, muchas tarifas mueven el excedente en el entorno de unos pocos céntimos por kWh, por debajo del precio de compra. Por eso interesa consumir tu propia energía antes que verterla.
- ¿La compensación de excedentes me puede dejar la factura a cero o en negativo?
- No. En la modalidad de compensación simplificada, el valor de tus excedentes solo puede descontar como máximo el coste de la energía que has consumido ese mes (el término de energía). Nunca descuenta el término de potencia, los impuestos ni otros conceptos, así que la factura no baja de un mínimo y no te pagan el saldo sobrante en dinero.
- ¿Qué pasa con la energía que vierto y no llego a compensar?
- Si en un mes generas más excedente del que puedes descontar, ese saldo a tu favor normalmente se pierde al cerrar el periodo de facturación: no se acumula para el mes siguiente ni se paga en metálico en la modalidad simplificada. Por eso sobredimensionar mucho la instalación para 'vender' no suele compensar.
- ¿Necesito batería para aprovechar los excedentes?
- No es obligatorio. Sin batería, lo que no consumes en el momento se vierte a la red y se compensa en factura. La batería sirve para guardar ese excedente y usarlo de noche en vez de comprarlo, pero encarece la instalación; conviene valorar si tu consumo la justifica.
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