Factura y ahorro

PVPC o mercado libre: cuál te conviene según cómo vivas

Cuando te planteas bajar la factura, antes o después aparece la pregunta: ¿me quedo en la tarifa regulada (PVPC) o me paso al mercado libre? Las dos son legales, las dos te dan la misma luz por el mismo cable, ninguna te va a dejar a oscuras y en ninguna te cambian el contador. La diferencia está en cómo se calcula el precio y en qué encaja mejor con tu forma de vivir. Vamos a verlo claro y sin marear con precios que caducan.

Las dos formas de comprar la luz

En España puedes contratar la electricidad de dos maneras:

  • PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor): es la tarifa regulada. Su precio se calcula con una metodología pública ligada al mercado, hora a hora, y sin margen comercial añadido. Solo la ofrecen las comercializadoras de referencia, un grupo concreto de compañías, y es la única puerta de acceso al bono social.
  • Mercado libre: cada comercializadora fija el precio que quiere. Lo habitual es precio fijo (pagas lo mismo por kWh durante todo el contrato), aunque también hay ofertas indexadas (siguen el mercado, con el margen de la compañía encima) y packs con servicios, mantenimiento o permanencia.

En ambos casos, la parte regulada de la factura —peajes, cargos, impuestos y alquiler del contador— es la misma. Solo compites en el precio de la energía y en el de la potencia. Y la distribuidora es la misma elijas lo que elijas (por qué).

Comparativa rápida

PVPCMercado libre (precio fijo)
Cómo se forma el precioLigado al mercado, hora a horaLo fija la compañía por contrato
Margen comercialNo llevaSí, incluido en el precio
PrevisibilidadBaja: varía cada mesAlta: sabes qué pagas
Premia mover el consumoMuchoSolo si la oferta distingue tramos
Acceso al bono socialNo
PermanenciaNuncaA veces, hay que leerla
Quién puedeHasta 10 kW contratadosCualquiera

PVPC: cuándo te conviene

El PVPC tiene una ventaja estructural: no pagas margen comercial, así que de media a lo largo del año suele salir competitivo. Su contrapartida es que el precio cambia a lo largo del día: hay tramos caros y tramos baratos, y algunos meses te sorprenderán para bien y otros para mal.

Eso lo convierte en la mejor opción si puedes mover el consumo grande a las horas valle —lavadora, lavavajillas, termo, cargar el coche por la noche o el fin de semana completo—. Los tramos, en horario punta, llano y valle, y el mecanismo que hace que unos días sean caros y otros no, en por qué sube el precio de la luz.

Te encaja el PVPC si:

  • Puedes programar el consumo grande fuera de las horas punta.
  • Quieres pagar lo justo de media, aunque algún mes varíe.
  • Te interesa poder solicitar el bono social, o crees que podrías tener derecho.
  • No te agobia mirar la factura y ver que cambia.

Mercado libre: cuándo te conviene

El mercado libre vende sobre todo tranquilidad: con una tarifa de precio fijo sabes exactamente cuánto cuesta el kWh, llueva o truene en el mercado mayorista. A cambio, normalmente pagas algo más por esa estabilidad, porque la compañía incluye su margen y asume el riesgo de las subidas. Es un seguro, y los seguros tienen prima.

Te encaja el mercado libre si:

  • Prefieres saber qué vas a pagar y que ningún mes te sorprenda.
  • No puedes o no quieres estar pendiente de las horas (turnos, casa siempre llena, bebés, teletrabajo).
  • Tienes un consumo alto y muy repartido, sin margen para moverlo.
  • Te interesa una oferta específica: tarifa nocturna, tarifa para coche eléctrico o una tarifa plana, valorando lo que cuestan de más.

La letra pequeña que sí hay que leer

Aquí es donde se pierde el dinero que ganaste eligiendo bien:

  • Permanencia y penalización por baja anticipada.
  • Precio “de bienvenida” que sube pasados unos meses, o descuentos que caducan al año.
  • Servicios incluidos (mantenimiento, urgencias) que se cobran aparte cada mes y a menudo duplican coberturas de tu seguro del hogar.
  • El precio del kW de potencia, no solo el del kWh: en casas de bajo consumo pesa mucho.
  • Si el precio es fijo de verdad o “fijo revisable”, que no es lo mismo.

Regla simple: compara precio del kWh por tramos + precio del kW + servicios, todo junto, con tu consumo real de los últimos doce meses.

Cómo decidir sin agobiarte

  1. Saca tu consumo anual en kWh y tu potencia contratada de las facturas. Si no sabes dónde mirar, aquí lo tienes: entender la factura de la luz.
  2. Pregúntate si puedes mover consumo a horas baratas. Si la respuesta es sí, el PVPC parte con ventaja; si es no, el precio fijo compite mejor.
  3. Valora tu tolerancia a la variación. Si te agobia que cambie cada mes, el fijo te dará paz — y esa paz también vale dinero.
  4. Compara con datos, no con la primera oferta que te llamen por teléfono. Usa un comparador de tarifas con tus kWh reales.
  5. Revísalo una vez al año. Las ofertas cambian, y las de bienvenida caducan.

Y recuerda: cambiar es gratis y reversible. No hay corte de luz, no te tocan el contador, no cambia nada en tu instalación y no necesitas obra ni electricista. El procedimiento, en cómo cambiar de compañía de luz.

Lo que ninguna tarifa va a hacer por ti

Sin milagros. Ninguna tarifa hace magia: la misma casa con el mismo consumo paga parecido en una u otra, con diferencias de unos euros al mes. Lo que de verdad mueve la aguja es ajustar la potencia contratada (cuánta contratar) y consumir en las horas correctas. Elegir bien la tarifa es el último 10 %, no el primero.

La conclusión honesta. Si puedes organizar tus consumos y no te asusta la variación, el PVPC suele ser lo más barato a la larga y es la única vía al bono social. Si necesitas previsibilidad, una tarifa fija bien elegida —con la letra pequeña leída— te compensará esa tranquilidad. Ninguna te arruina ni te salva: la palanca grande sigue siendo tu consumo y tu potencia, y están todas en cómo bajar la factura de la luz. Para ver cómo se mueve el precio, el precio de la luz hoy.

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor, el PVPC o el mercado libre?
Depende de tu perfil. El PVPC suele salir más barato a la larga y da acceso al bono social, pero su precio cambia cada hora, así que premia a quien puede mover el consumo a las horas baratas. El mercado libre ofrece precio fijo y más tranquilidad, a cambio de pagar normalmente algo más por esa estabilidad.
¿El PVPC es más barato que el mercado libre?
De media y a lo largo del año, el PVPC tiende a ser competitivo porque no lleva margen comercial añadido. Pero es variable: hay horas y días caros. Si te organizas para consumir en horas valle, el PVPC suele compensar; si prefieres saber qué vas a pagar, el precio fijo del mercado libre da más previsibilidad.
¿Cambiar de tarifa tiene coste o me cortan la luz?
No. Cambiar de comercializadora o de tipo de tarifa es gratuito y no implica ningún corte de suministro ni cambiar nada en tu instalación: es solo un trámite administrativo. Tampoco te cambian el contador.
¿Quién puede contratar el PVPC?
Las personas físicas y pequeños consumidores con una potencia contratada de hasta 10 kW. Se contrata a través de una de las comercializadoras de referencia, que son las únicas autorizadas a ofrecer esta tarifa regulada.
¿Puedo tener placas solares y compensación de excedentes con el PVPC?
Sí. La compensación simplificada de excedentes es compatible con la tarifa regulada, igual que con la mayoría de ofertas del mercado libre. Lo que cambia entre unas y otras es a qué precio se te valora cada kWh vertido, así que si tienes autoconsumo conviene comparar ese punto concreto y no solo el precio de la energía que compras.
Me llaman ofreciéndome cambiar de tarifa, ¿qué hago?
No contrates por teléfono en caliente. Pide que te envíen la oferta por escrito y compárala con tu última factura mirando el precio del kWh por tramos, el precio del kW de potencia, la permanencia y los servicios incluidos. Ningún cambio puede hacerse sin tu consentimiento expreso, y si detectas que te han cambiado sin autorización puedes reclamarlo y volver atrás.

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