Trámites y certificados

Revisión y verificación de la instalación eléctrica: cuándo toca, qué se mira y quién la hace

Revisar la instalación eléctrica es comprobar que sigue siendo segura y conforme a la normativa. En una vivienda no siempre es obligatorio, pero hay momentos en los que sí lo es — y otros en los que, sin serlo, es la mejor inversión pequeña que puedes hacer en tu casa. Te aclaramos cuándo toca, qué se mira, qué pasa si aparecen defectos y quién puede hacer cada cosa.

Cuándo se revisa (lo obligatorio y lo sensato)

Momentos en los que la verificación es parte del trámite:

  • Alta nueva, aumento de potencia o reforma: la empresa instaladora verifica la instalación y emite el certificado correspondiente (el “boletín”). Sin él, la comercializadora no mueve ficha — el detalle está en la guía de boletines y certificados.
  • Instalaciones con inspección periódica obligatoria según el REBT (RD 842/2002): como referencia, locales de pública concurrencia cada 5 años y zonas comunes de edificios de viviendas con más de 100 kW instalados cada 10 años, entre otros casos (industrias grandes, alumbrado exterior, piscinas). Si eres presidente o vocal de tu comunidad, este párrafo te incumbe: la OCA de las zonas comunes es responsabilidad de la comunidad.

Momentos en los que nadie te obliga, pero conviene:

  • Al comprar una vivienda de más de 20-25 años: por menos de lo que cuesta el notario, sabes si el precio debe incluir una renovación de la instalación. Es la revisión con mejor relación coste-información del proceso de compra.
  • Si tu instalación da señales (ahora vamos con ellas) o si sigue teniendo elementos de otra época: cables de tela, sin toma de tierra, cuadro sin diferencial.

Qué se comprueba en una verificación seria

No es “mirar el cuadro y poco más”. Una verificación completa repasa lo que de verdad decide tu seguridad:

  • El cuadro y sus protecciones: que existan y FUNCIONEN el diferencial (con su prueba de disparo) y los magnetotérmicos de cada circuito, con calibres correctos. Qué hace cada uno te lo contamos en diferencial vs. magnetotérmico.
  • La toma de tierra: medición real de su resistencia — no basta con que “haya cable verde-amarillo”. Es la protección que se lleva la peor parte en las instalaciones viejas.
  • El aislamiento de los conductores y las secciones de cable frente a la potencia que realmente usas hoy (una instalación de 1975 no imaginó tu cocina de inducción).
  • El estado de mecanismos, empalmes y canalizaciones: enchufes que bailan, cajas sin tapa, regletas eternas.

Con eso el profesional te entrega un diagnóstico claro: qué está bien, qué conviene mejorar y qué es urgente.

Señales de que conviene revisar YA (sin esperar a nada)

  • El diferencial salta una y otra vez sin causa aparente.
  • Olor a quemado o marcas de calor en enchufes o en el cuadro.
  • Un enchufe o interruptor se calienta al usarlo.
  • Chispazos al conectar aparatos, luces que parpadean al arrancar electrodomésticos.
  • Cableado antiguo o dudoso a la vista.

Ante cualquiera de estas señales: corta el circuito afectado desde el cuadro y llama a un profesional. Son problemas que se diagnostican con instrumentación y se resuelven en la instalación — nunca con un apaño casero, y menos con la corriente dada. En electricidad, el orden de las prioridades es siempre el mismo: primero las personas, después la instalación, y el ahorro el último.

Qué pasa si salen defectos

En las inspecciones de OCA, los defectos se clasifican por gravedad:

  • Leves: se anotan y deben corregirse antes de la siguiente inspección.
  • Graves: obligan a subsanar en un plazo determinado y a justificarlo.
  • Muy graves: implican riesgo inmediato — la instalación (o la parte afectada) debe quedar fuera de servicio hasta corregirse.

En la práctica de comunidades y locales, lo inteligente es no llegar a la inspección “a ver qué sale”: una pre-revisión con tu instaladora unas semanas antes convierte los sustos en una lista de trabajos con presupuesto, hecha con calma y no contra reloj.

Quién puede hacer cada cosa

  • Verificaciones, certificados y reparaciones: una empresa instaladora autorizada (habilitada en el registro de industria de tu comunidad).
  • Inspecciones periódicas obligatorias: un Organismo de Control Autorizado (OCA), independiente del instalador — precisamente para que quien inspecciona no sea quien repara.

Desconfía de quien se ofrezca a “firmarte la revisión” sin pisar tu casa: un certificado sin verificación real no protege a nadie y puede costarte muy caro ante un siniestro.

Esta guía es orientativa; los plazos citados son los de referencia del REBT estatal y tu comunidad autónoma puede matizarlos. Para tu caso concreto, consulta a una empresa instaladora autorizada o a un OCA.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio revisar la instalación eléctrica de una vivienda?
En vivienda particular no hay una inspección periódica obligatoria general, pero sí se verifica al dar de alta, ampliar potencia o reformar. En zonas comunes de edificios con más de 100 kW instalados y en locales de pública concurrencia sí existen inspecciones periódicas obligatorias.
¿Cada cuánto se inspeccionan las instalaciones que sí lo requieren?
Como referencia del REBT: los locales de pública concurrencia y otras instalaciones especiales, cada 5 años; las zonas comunes de edificios de viviendas con más de 100 kW de potencia instalada, cada 10 años. La normativa autonómica puede matizar plazos y procedimientos.
¿Quién puede revisar y verificar una instalación?
Las verificaciones y certificados los hace una empresa instaladora autorizada; las inspecciones periódicas obligatorias las realiza un Organismo de Control Autorizado (OCA), independiente del instalador.
¿Qué pasa si la inspección detecta defectos?
Depende de su gravedad. Los defectos se clasifican y los calificados como graves o muy graves obligan a subsanar en plazo (y en los casos peores, a dejar la instalación fuera de servicio hasta corregirlos). Los leves se anotan para corregirse antes de la siguiente inspección.

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