Averías

El termo eléctrico no calienta agua: causas por orden y qué revisar

Abres el grifo del agua caliente y sale fría. Antes de asumir lo peor, conviene saber que el termo eléctrico es un aparato sencillo: un depósito, una resistencia que calienta el agua y un termostato que decide cuándo. Casi todas las averías se reducen a cuatro causas — y varias comprobaciones previas las puedes hacer tú sin riesgo y sin herramientas.

Las cuatro causas, por orden

1. La resistencia. Es la pieza que calienta el agua y la que más sufre. Puede fundirse de golpe (agua totalmente fría) o degradarse poco a poco (el agua salía cada vez menos caliente hasta fallar del todo). En zonas de agua dura muere antes, porque trabaja envuelta en cal. Y hay un patrón que la delata: si el diferencial salta justo cuando el termo se pone a calentar, sospecha de una resistencia con fuga — lo explicamos en por qué salta el diferencial.

2. El termostato. Da la orden de calentar y corta al llegar a temperatura. Si se descalibra, puede cortar antes de tiempo (agua tibia con la resistencia en perfecto estado) o no dar nunca la orden (agua fría). Los termos llevan además un limitador de seguridad que desconecta todo si detecta sobretemperatura: si ha actuado, el rearme y el diagnóstico son del técnico, porque algo lo ha disparado.

3. La cal. No es una avería en sí: es el acelerador de todas las demás. La capa de cal sobre la resistencia actúa como un abrigo aislante: el termo calienta más despacio, gasta más para el mismo resultado y la resistencia acaba quemándose. La cal también ocupa volumen del depósito (el agua caliente “se acaba antes”) y agota el ánodo de sacrificio, la pieza que protege el depósito de la corrosión.

4. Las protecciones. La causa más tonta y la más barata: el automático o el diferencial del circuito del termo han saltado y el aparato, simplemente, no tiene corriente.

Qué puedes comprobar tú, sin riesgo

Todo esto es externo y seguro:

  1. El cuadro eléctrico. Si hay un automático bajado, súbelo — cuál es cada uno lo tienes en el cuadro eléctrico explicado. Si vuelve a saltar, no insistas: la protección está haciendo su trabajo.
  2. El piloto del termo. Si tiene luz de “calentando” y no se enciende nunca, no está recibiendo la orden (o la corriente).
  3. El mando del termostato, si es accesible por fuera: comprueba que no esté al mínimo o en posición “antihielo”.
  4. La programación. Muchos termos van con reloj o enchufe programador para calentar solo en horas valle: quizá simplemente no le toca.
  5. Paciencia. Un termo que estaba apagado tarda 2-3 horas en calentar el depósito completo. Dale margen antes de declararlo averiado.

Aviso de seguridad. Aquí termina lo tuyo. Abrir la tapa del termo para tocar resistencia, termostato interno o cableado junta electricidad y agua: es trabajo del técnico, siempre con la corriente del circuito cortada en el cuadro. La prudencia general, en seguridad eléctrica en casa.

El síntoma delata la causa

SíntomaCausa probable
Agua totalmente fría, cuadro bienResistencia fundida o termostato interno
Agua tibia, nunca caliente del todoTermostato descalibrado o resistencia a medias
Tarda mucho más que antesCal sobre la resistencia
El agua caliente “se acaba” enseguidaCal ocupando depósito o sonda desajustada
Salta el diferencial al calentarFuga en la resistencia
Calambre al tocar el grifoFuga sin tierra efectiva: corta el circuito y llama — mira un electrodoméstico da calambre

¿Reparar o sustituir? La edad decide

Un termo dura, como referencia, 8-12 años (menos con agua dura y sin mantenimiento). Con eso en la mano:

  • Menos de 6-7 años: reparar compensa. Cambiar resistencia o termostato es una intervención habitual y razonable.
  • Entre 8 y 10 años: zona gris. Si es la primera avería y el depósito está sano, puede merecer la pena; si ya arrastra cal y achaques, empieza a no salir a cuenta.
  • Más de 10 años: una reparación cara rara vez compensa — el resto del aparato tiene el mismo desgaste. Es el momento de valorar el cambio, incluso a algo más eficiente: las opciones están en termo eléctrico, aerotermo o gas.

Y la lección para el siguiente: un mantenimiento antical periódico (limpieza y revisión del ánodo) es lo que separa un termo que dura 8 años de uno que dura 12.

Cuándo llamar directamente, sin más pruebas

  • El diferencial salta cada vez que el termo calienta.
  • El termo gotea o hay humedad en la base.
  • Notas calambre en el grifo o en la carcasa.
  • Huele a quemado cerca del aparato o de su enchufe.

Cualquiera de estas cuatro es avería con riesgo, no un ajuste. Empieza siempre por lo gratis — cuadro, termostato, programación — y si la causa es interna, técnico: dentro del termo, electricidad y agua no se improvisan.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi termo eléctrico no calienta el agua?
Las causas más comunes son: que haya saltado el automático o el diferencial de ese circuito, que el termostato del termo esté bajado o estropeado, que la resistencia se haya averiado o llenado de cal, o que el termo esté programado para calentar solo en ciertas horas y no toque. Conviene revisar primero el cuadro eléctrico y el termostato antes de pensar en la resistencia.
¿Qué compruebo primero si el termo no da agua caliente?
Mira el cuadro eléctrico: comprueba que no ha saltado el automático o el diferencial del circuito del termo, y súbelo si es así. Revisa también el termostato del termo (que esté a una temperatura suficiente) y, si tiene programación horaria o va con discriminación horaria, que le toque calentar. Son comprobaciones seguras que resuelven muchos casos.
¿Es la cal la causa de que el termo no caliente bien?
La cal acumulada en la resistencia y el depósito es una causa muy frecuente de que el termo caliente poco, tarde mucho o acabe averiándose. Reduce la eficiencia y acorta la vida de la resistencia. El mantenimiento periódico (limpieza de cal y revisión del ánodo de sacrificio) por un técnico ayuda a prevenir averías y a que dure más.
¿Puedo reparar el termo eléctrico yo mismo?
Las comprobaciones externas (cuadro, termostato accesible, programación) son seguras. Pero abrir el termo para tocar la resistencia, el termostato interno o el cableado tiene riesgo eléctrico y, además, hay agua de por medio, así que conviene dejarlo a un técnico. Antes de cualquier manipulación interna hay que cortar la corriente del termo en el cuadro.
¿Cuántos años dura un termo eléctrico?
Como referencia orientativa, entre 8 y 12 años, aunque depende mucho de la dureza del agua de tu zona y del mantenimiento. Con agua dura y sin limpiezas de cal ni cambio del ánodo de sacrificio, la vida útil se acorta bastante.
¿Merece la pena reparar un termo viejo?
Depende de la edad. En un termo de menos de 6-7 años, cambiar la resistencia o el termostato suele compensar. Pasados los 10 años, una reparación cara rara vez sale a cuenta: el depósito y el resto de componentes tienen un desgaste parecido y la siguiente avería suele estar cerca.

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