El cuadro eléctrico explicado: qué es cada automático y cómo leerlo
Abres la tapa del cuadro y ves una fila de interruptores sin saber cuál es cuál. Tranquilo: tiene una lógica muy clara y, una vez la conoces, ese panel deja de dar respeto — y empieza a contarte cosas útiles sobre tu casa. Vamos a ponerle nombre a cada pieza, a leer sus números y a entender qué puedes tocar tú (poco, pero importante) y qué no.
Quién es quién en el cuadro
- IGA (Interruptor General Automático): el general. Corta toda la luz de la vivienda. Suele estar a un lado, a veces algo separado del resto.
- Diferencial: el ancho con botón de test (marcado “T”). Protege a las personas: vigila que la corriente que entra sea la misma que vuelve, y si detecta una fuga —por ejemplo, hacia el cuerpo de alguien— corta en milésimas de segundo.
- Magnetotérmicos (los “automáticos”): los estrechos, uno por circuito. Protegen los cables de sobrecargas y cortocircuitos.
- Protector de sobretensiones (SPD): cada vez más habitual (y exigible en instalaciones nuevas): desvía las subidas de tensión antes de que frían tus aparatos. Le dedicamos su propia guía: el protector de sobretensiones.
Si lo que quieres es saber cuál ha saltado cuando se va la luz y cómo actuar, te viene mejor la guía práctica de diferencial vs magnetotérmico.
Cómo leer los números (la parte que nadie te explica)
Cada aparato lleva impresa su ficha técnica en miniatura:
- Los amperios (10A, 16A, 20A, 25A…) de cada magnetotérmico indican cuánta corriente deja pasar antes de saltar. No son caprichosos: están calculados para la sección del cable de ese circuito. Por eso “poner uno más gordo porque salta” es una idea pésima — el automático dejaría pasar más corriente de la que el cable soporta, y el que se calienta entonces es el cable dentro de la pared.
- La letra C (C10, C16…) es la curva de disparo — cómo de rápido reacciona ante picos. En vivienda, la C es la habitual.
- En el diferencial verás dos cifras: su calibre (p. ej. 40A) y su sensibilidad, 30 mA en viviendas: la fuga mínima que detecta. Esa cifra pequeña es la que te protege a ti.
- En el IGA, sus amperios (25A, 32A, 40A…) van ligados a tu potencia contratada: es la muralla general de la instalación.
Qué circuito es cada automático
En una vivienda con electrificación básica, el REBT ordena los circuitos así (te sonarán en cuanto los leas):
| Circuito | Qué alimenta | Calibre típico |
|---|---|---|
| C1 | Iluminación | 10A |
| C2 | Tomas de uso general y frigorífico | 16A |
| C3 | Cocina y horno | 25A |
| C4 | Lavadora, lavavajillas y termo | 20A |
| C5 | Tomas de baños y auxiliares de cocina | 16A |
Con electrificación elevada (más de 160 m², aire acondicionado, calefacción eléctrica…) se añaden circuitos adicionales (C6 en adelante) para esas cargas. Si tu cuadro tiene dos o tres automáticos para toda la casa, no es “un cuadro sencillo”: es un cuadro de otra época — hablamos de ello más abajo.
Un consejo que sí puedes ejecutar tú: etiqueta cada magnetotérmico (cocina, salón, baños…). Se hace bajando cada uno con calma un día tranquilo y viendo qué se apaga. El día que algo falle a las once de la noche, lo agradecerás. Etiquetar sí; abrir el cuadro, no.
El gesto de mantenimiento que casi nadie hace
El botón de test del diferencial existe para algo: púlsalo una vez al mes (o al menos unas veces al año). Debe saltar en seco. Si no salta, tu protección contra fugas no está funcionando — y esa es exactamente la protección que evita accidentes con personas. Diferencial que no responde al test = llamada al instalador, sin aplazarlo.
Señales de que tu cuadro pide relevo
- Tiene fusibles de rosca o cerámicos en vez de automáticos.
- No hay diferencial (o hay uno para toda la casa que salta constantemente).
- Solo tiene uno o dos circuitos para toda la vivienda.
- Zumba, huele a caliente o tiene marcas oscuras.
Cualquiera de ellas es señal de que toca algo más que un repaso: son los síntomas clásicos que desarrollamos en cuándo renovar la instalación eléctrica. El cuadro es la pieza visible, pero lo que protege (o deja de proteger) es toda la instalación de la vivienda.
Cambiar o ampliar el cuadro
La regla de la casa es simple: del cuadro hacia fuera (etiquetar, probar el test, rearmar un automático que saltó), tú. Del cuadro hacia dentro, el profesional — que además dejará la modificación documentada y certificada, que es lo que da valor a la obra.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es cada interruptor del cuadro eléctrico?
- El interruptor general (IGA) corta toda la casa; el diferencial (ancho, con botón de test) protege a las personas de fugas; los magnetotérmicos (estrechos) protegen cada circuito de sobrecargas y cortocircuitos. Cada vez más cuadros llevan también un protector de sobretensiones (SPD).
- ¿Por qué tengo varios interruptores pequeños en el cuadro?
- Porque hay uno por circuito: uno para la iluminación, otro para los enchufes, otro para la cocina, otro para baños y auxiliares, etc. Así, si falla una zona, solo se queda sin luz esa parte y el resto sigue funcionando.
- ¿Qué significan los números de los automáticos (C16, 25A, 30mA)?
- Los amperios (10A, 16A, 25A…) indican cuánta corriente deja pasar cada protección antes de saltar; la C es su curva de disparo. En el diferencial, los 30 mA son la sensibilidad: la fuga mínima que detecta para cortar y proteger a las personas.
- ¿Puedo ampliar o cambiar el cuadro yo mismo?
- No. Modificar el cuadro (añadir circuitos, cambiar protecciones) implica trabajar en tensión y elegir bien los dispositivos según la instalación; lo hace un instalador autorizado y suele requerir actualizar el boletín.
- ¿Cada cuánto hay que probar el diferencial?
- La recomendación clásica es pulsar su botón de test una vez al mes (o al menos unas veces al año): al pulsarlo debe saltar. Si no salta, no te está protegiendo y debe revisarlo un profesional cuanto antes.
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