Domótica y eficiencia

Cámaras y videoportero wifi: qué mirar antes de comprar (y qué cuesta tenerlos)

Ver quién llama a la puerta desde el móvil estés donde estés, vigilar la casa en vacaciones o recibir un aviso si alguien se acerca. Las cámaras y videoporteros wifi se han vuelto accesibles y fáciles de montar, y ahí está la trampa: se compran en cinco minutos y luego aparecen los detalles: dónde enchufarlos, cuánto cuesta la nube y qué puedes y qué no puedes grabar. Vamos por orden.

Qué son y qué hacen

Estos dispositivos se conectan a tu wifi y te dejan ver desde el móvil lo que captan:

  • Cámaras wifi: ven en directo o graban, muchas detectan movimiento y te avisan, con visión nocturna y audio bidireccional. Las hay de interior y de exterior.
  • Videoporteros y timbres wifi: te avisan en el móvil y te dejan ver y hablar con quien llama aunque no estés en casa.

La diferencia con lo de siempre: el videoportero clásico te enseña quién llama en una pantalla dentro de casa; el wifi añade el control remoto. Encaja en lo que vimos en cómo empezar con la domótica, y se combina de forma natural con una cerradura inteligente: ves quién es y le abres.

Decisión nº 1: cómo se alimenta

Aquí entra la parte eléctrica, y conviene resolverla antes de elegir modelo:

AlimentaciónVentajaPegaPara dónde
Cable a la corrienteNunca se apagaNecesita toma cerca o tirar cablePunto fijo con enchufe
Batería recargableCero cables, la pones donde quierasHay que recargarla cada pocos mesesRincones sin toma
Panel solarSe mantiene solaDepende de la orientación y del inviernoExterior bien soleado
Cable de red con PoEDatos y alimentación por un solo cableRequiere cableado de redInstalaciones planificadas

Si vas a tirar cable, mejor preverlo con criterio, como cualquier punto de la instalación de la vivienda o del cableado de datos y voz. Y una regla que ahorra disgustos: nada de alargadores permanentes ni de regletas al aire libre para alimentar una cámara de exterior. Si no hay toma en ese punto, la solución es una toma nueva hecha por un electricista autorizado, no un apaño.

Un apunte extra para exteriores: los cables que salen al aire libre son una puerta de entrada para sobretensiones en tormenta. Si vives en zona de tormentas frecuentes, merece la pena leer sobre protección contra rayos en casa y sobre el protector de sobretensiones.

Decisión nº 2: dónde se guardan las grabaciones (y qué cuesta)

Este es el coste que la gente descubre tarde:

  • En la nube del fabricante: cómodo y a salvo si te roban la cámara, pero casi siempre con cuota mensual por cámara.
  • En local, en una tarjeta de memoria o un grabador: sin cuota, pero si se llevan el aparato se llevan las pruebas.

Pongamos números con la fórmula de siempre, potencia (kW) × horas × precio del kWh, a 0,15 €/kWh orientativos:

ConceptoConsumo/cuotaCoste orientativo al año
Cámara wifi de 4 W, 24/735 kWh~5 €
Videoportero wifi de 3 W, 24/726 kWh~4 €
Grabador local de 15 W, 24/7131 kWh~20 €
Suscripción de nube (1 cámara)3-10 €/mes36-120 €

Fíjate en la última fila: la nube cuesta bastante más que la electricidad de todo el sistema. Con tres cámaras en la nube te plantas en cifras que ya son una decisión de presupuesto, no un detalle. Compara siempre el precio del aparato más dos o tres años de cuota. Y si te preocupan los vatios permanentes de la casa, ponlos en contexto con los consumos fantasma.

Decisión nº 3: los límites legales

Aquí hay que tener cuidado, y no es una formalidad:

  • No puedes grabar la vía pública ni el interior de propiedades ajenas. Tu cámara debe enfocar tu espacio.
  • En una comunidad de vecinos, las zonas comunes no las decides tú: portal, rellano, garaje o piscina requieren acuerdo de la junta, y suelen conllevar cartel informativo y un tratamiento de los datos con sus obligaciones.
  • La placa de calle del portal es elemento común: no se sustituye por tu cuenta. En un piso, lo viable es un módulo conectado a tu telefonillo o un timbre con cámara en la puerta de tu vivienda. Si lo que falla es el equipo existente, mira antes el portero automático no funciona.
  • Un timbre con cámara enfocando al rellano común entra en terreno delicado: infórmate antes de la normativa de protección de datos aplicable.

Y como en todo dispositivo conectado: contraseñas fuertes y distintas, verificación en dos pasos, firmware actualizado y revisión de a quién has dado acceso en la app. Lo mismo que recomendamos con los asistentes de voz.

Qué mirar en la ficha técnica

  • Resolución y calidad nocturna, más importante que los megapíxeles del anuncio: de noche es cuando se usa.
  • Ángulo de visión, para no comprar cuatro cámaras donde bastaba una bien colocada.
  • Grado de protección frente al agua y el polvo si va a la intemperie, no solo “para exterior”.
  • Detección inteligente (persona, vehículo, animal): es la diferencia entre recibir dos avisos útiles al día o cuarenta por culpa de las ramas.
  • Zonas de exclusión en la app: imprescindible para no grabar lo que no debes.
  • Qué funciona sin internet: algunas cámaras se quedan mudas si se cae la conexión.

En qué caso compensan… y en cuál no

Compensan si:

  • Pasas temporadas fuera o tienes una segunda vivienda.
  • Recibes paquetes y quieres ver quién llama antes de abrir.
  • Quieres vigilar un punto concreto: la puerta, el garaje, la piscina, una zona de obra.
  • Ya tienes domótica y quieres rutinas conjuntas con luces y enchufes inteligentes para simular presencia.

No compensan si:

  • El punto que quieres cubrir es zona común y no hay acuerdo de la comunidad.
  • No estás dispuesto a pagar cuotas y tampoco quieres montar almacenamiento local.
  • Esperabas que sustituyeran a una alarma conectada: una cámara registra, no impide ni avisa a nadie más que a ti.
  • Lo que buscas es seguridad eléctrica del hogar: eso es otra cosa y está en seguridad eléctrica en casa.

Cómo empezar sin pasarte

Pon un dispositivo en el punto que más te preocupa —normalmente la entrada—, vive con él un par de meses y decide después si amplías. Es mucho mejor plan que comprar un pack de cuatro cámaras y acabar con dos en un cajón, avisos desactivados por pesados y una cuota mensual que no recuerdas haber contratado.

Preguntas frecuentes

¿Cómo funcionan las cámaras wifi para casa?
Se conectan a tu red wifi y te permiten ver lo que graban desde el móvil, en directo o en grabaciones, esté donde estés. Muchas detectan movimiento y te avisan, tienen visión nocturna y audio. Pueden ser de interior o de exterior, y se alimentan por cable, por batería recargable o, algunas, con un pequeño panel solar.
¿Qué diferencia hay entre un videoportero normal y uno wifi?
El videoportero clásico te muestra quién llama en una pantalla dentro de casa; el wifi, además, te avisa en el móvil y te deja ver y hablar con quien llama aunque no estés en casa. Algunos sustituyen el timbre tradicional y otros se integran con el portero existente. El wifi añade el control remoto desde el teléfono.
¿Las cámaras wifi necesitan instalación eléctrica?
Depende del modelo. Las hay que se enchufan a la corriente, otras funcionan con batería recargable (sin cables, pero hay que recargarlas), y algunas de exterior llevan panel solar. Para una cámara fija conviene tener una toma cerca o prever el cable; las de batería dan más libertad de colocación a cambio de recargarlas cada cierto tiempo.
¿Son seguras las cámaras wifi para la privacidad?
Como cualquier dispositivo conectado, conviene usar contraseñas fuertes, mantener el firmware actualizado y revisar dónde se guardan las grabaciones (en la nube del fabricante o en almacenamiento local). También hay que respetar la privacidad: no se puede grabar la vía pública ni espacios de terceros de forma indebida. Infórmate de la normativa antes de instalar cámaras que enfoquen fuera de tu propiedad.
¿Cuánto cuesta al año tener una cámara wifi encendida?
Poco en electricidad y bastante más en cuotas. Una cámara de unos 4 W conectada todo el año consume del orden de 35 kWh, que a un precio orientativo de 0,15 €/kWh son unos 5 € anuales. En cambio, una suscripción de grabación en la nube puede costar varias decenas de euros al año por cámara, así que ese es el gasto que conviene mirar antes de comprar.
¿Puedo poner un videoportero wifi si vivo en un piso?
En tu vivienda sí, pero la placa de calle del portal es un elemento común de la comunidad y no se puede sustituir por tu cuenta. Lo habitual en un piso es añadir un módulo que se conecta al telefonillo existente para recibir el aviso en el móvil, o poner un timbre con cámara en la puerta de tu vivienda. Cualquier cambio en la instalación del portal necesita acuerdo de la comunidad.

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