Instalación y cuadro

La instalación eléctrica de una vivienda explicada fácil

Cuando enciendes una luz no piensas en lo que hay detrás, pero la instalación eléctrica de tu casa es un sistema bien ordenado: una cadena que empieza en la calle y termina en el último enchufe. Entenderla te ayuda a hablar de tú a tú con un electricista, detectar presupuestos raros y saber cuándo algo se queda corto. Este es el mapa completo, pieza a pieza.

El recorrido, de la calle a tu enchufe

  1. La acometida: el tramo de red de la distribuidora que lleva la electricidad hasta el edificio. Lo contamos en qué es la acometida eléctrica.
  2. La caja general de protección (CGP): los fusibles generales del inmueble, en la frontera entre la red y la instalación del edificio. La vemos en la caja general de protección.
  3. Los contadores: donde se mide lo que consume cada vivienda. En los bloques van agrupados en la centralización de contadores; de ahí sale la derivación individual, el cable que sube hasta tu piso.
  4. El cuadro eléctrico: la caja con las protecciones, dentro de tu vivienda. Es el centro de mando y seguridad; lo detallamos en el cuadro eléctrico explicado.
  5. Los circuitos: las líneas independientes que reparten la electricidad (enchufes, cocina, baño, iluminación…), cada una con su protección.
  6. La toma de tierra: el cable de seguridad que recorre toda la instalación y desvía las fugas. Es clave y la explicamos en la toma de tierra.

Fíjate en la lógica: todo lo anterior al contador es terreno de la distribuidora; todo lo posterior es tu instalación, la que mantienes tú y la que refleja tu boletín.

El cuadro: tres protecciones que conviene distinguir

Dentro del cuadro hay una jerarquía sencilla:

  • El IGA (interruptor general automático): el primero de la fila, corta toda la casa. Su papel exacto está en qué es el IGA.
  • El diferencial: protege a las personas frente a fugas de corriente.
  • Los magnetotérmicos: uno por circuito, protegen los cables frente a sobrecargas y cortocircuitos.

Los circuitos y por dónde van

Cada circuito es un cable de una sección concreta (más gorda cuanta más potencia transporta) que viaja por dentro de las paredes protegido por tubo. Los detalles que marcan una instalación bien hecha:

Los grados de electrificación

El REBT define cuánta “potencia y circuitos” debe tener una vivienda:

  • Electrificación básica: lo esencial, con un mínimo de 5 circuitos (iluminación, enchufes generales, cocina/horno, lavadora-lavavajillas-termo, y enchufes de cocina/baño).
  • Electrificación elevada: para casas con más aparatos — aire acondicionado, calefacción eléctrica, secadora, cocina de inducción potente —, con más circuitos y más potencia.

Los umbrales y los circuitos concretos de cada grado los desgranamos en los grados de electrificación. Esto enlaza directamente con cuánta potencia contratar: la instalación marca el techo, y tú contratas dentro de él. Y si te preguntas por qué casi todas las viviendas van con una sola fase, la respuesta está en monofásico o trifásico en casa.

La documentación que debe existir

Toda instalación legal tiene su papel: el certificado de instalación eléctrica (el “boletín” o CIE), registrado ante industria, con su memoria técnica. Es lo que te pedirán para dar de alta la luz, ampliar potencia o vender la vivienda — lo contamos en el boletín eléctrico (CIE). Guárdalo con las escrituras: es la partida de nacimiento de tu instalación.

Qué cuesta (rangos honestos)

Como referencia orientativa, una instalación completa de un piso de unos 90 m² ronda de media los 3.000-3.500 €, con un rango habitual de 2.000 a 6.000 € según el estado de partida, los materiales y si hay que picar paredes. El desglose partida a partida, con lo que encarece y lo que no, está en cuánto cuesta la instalación eléctrica de una casa. Un precio muy por debajo de mercado debe hacerte sospechar: materiales no homologados o un boletín que nunca llega.

Quién la hace

Cómo distinguir a un buen profesional (y a un presupuesto serio) lo tratamos en cómo elegir un electricista.

Señales de que tu instalación se queda corta

Saltos frecuentes de las protecciones, enchufes que calientan, luces que parpadean al arrancar un electrodoméstico, cableado de tela o un cuadro sin diferencial: cualquiera de ellas justifica una revisión. Si tu instalación es antigua, mira las señales de que hay que renovarla y qué incluye un buen mantenimiento eléctrico. La electricidad bien hecha es aburrida: no avisa, no huele y no salta — y así es exactamente como debe ser.

Preguntas frecuentes

¿Qué partes tiene la instalación eléctrica de una vivienda?
La acometida y el contador (entrada de la luz), el cuadro eléctrico con sus protecciones, y los circuitos que reparten la electricidad por la casa (enchufes, luces, cocina, baño, etc.), más la toma de tierra que da seguridad a todo el conjunto.
¿Cuánto cuesta hacer la instalación eléctrica de un piso?
Como referencia orientativa, una instalación completa de un piso de unos 90 m² ronda los 3.000-3.500 € de media, con un rango habitual de 2.000 a 6.000 € según estado, materiales y si hay que picar paredes. Pide siempre presupuesto desglosado.
¿Qué son los grados de electrificación?
Es el nivel de equipamiento eléctrico que define el REBT. La electrificación básica cubre lo esencial (mínimo 5 circuitos); la elevada es para viviendas con más aparatos, climatización o cocina de inducción (más circuitos y potencia).
¿Qué documentación debe tener mi instalación eléctrica?
El certificado de instalación eléctrica (el boletín o CIE) registrado ante industria, con su memoria técnica, y si es posible el esquema de circuitos. Es lo que te pedirán al dar de alta la luz, subir potencia o vender la vivienda; guárdalo con las escrituras.
¿Cada cuánto conviene revisar la instalación de una casa?
En viviendas normales no hay una inspección periódica obligatoria, pero es sensato hacer una revisión profesional cada unos 10 años, al comprar una vivienda usada o cuando aparecen señales de aviso (saltos frecuentes, olor a quemado, enchufes que calientan).

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