Solar y coche eléctrico

Orientación e inclinación de las placas solares: cuánto pierdes de verdad si tu tejado no es perfecto

Cuando te planteas poner placas, aparece el miedo: “mi tejado no mira al sur, así que no me compensa”. Es una de las dudas más repetidas y, casi siempre, una preocupación mayor de lo que merece. La orientación importa, pero es la tercera variable en importancia, no la primera. Vamos a poner cada cosa en su sitio, con los porcentajes en la mano.

La orientación ideal: al sur (pero con matices)

En España, las placas producen más mirando al sur, porque es donde reciben sol durante más horas y con el sol más alto. Esa es la referencia contra la que se compara todo lo demás. Ahora bien, las pérdidas por desviarse de ese ideal son mucho más suaves de lo que la gente imagina:

Orientación de la cubiertaProducción anual (orientativo, tomando el sur como 100 %)Qué implica en la práctica
Sur100 %La referencia; máxima generación en las horas centrales
Sureste o suroesteEn torno al 95 %Diferencia casi irrelevante
Este u oesteDel orden de un 15-20 % menosSigue siendo perfectamente viable
Noreste o noroestePérdida notableHay que estudiarlo caso por caso
Norte puroMuy penalizadoSolo con soluciones específicas, si es que compensa

Son cifras orientativas: varían con la latitud, la inclinación real y el clima de tu zona. Pero la lectura de fondo no cambia.

La trampa del “tiene que ser sur”. Que el sur sea lo óptimo no significa que el resto no valga. Muchísimas instalaciones rentables están en tejados al este o al oeste. La pregunta no es “¿mira al sur?”, sino “¿cuánto produce y cuánto consumo de día?”.

Este-oeste no siempre es el plan B

Hay un matiz que casi ningún comercial cuenta: un tejado a dos aguas con paneles repartidos este y oeste produce menos en total, pero reparte la generación desde primera hora de la mañana hasta el atardecer, en lugar de concentrarla al mediodía.

Si en tu casa hay gente por la mañana y por la tarde, esa curva más plana puede hacer que aproveches directamente un porcentaje mayor de lo que generas, en vez de verterlo a la red a precio bajo. Y como el excedente se paga bastante menos de lo que cuesta el kWh que compras —lo explicamos en compensación de excedentes—, producir un poco menos pero consumirlo tú puede salir a cuenta frente a producir más y regalar la mitad.

Repartir en dos aguas tiene una consecuencia técnica: el inversor debe poder gestionar dos grupos con curvas distintas, con dos entradas independientes o con microinversores. Es una conversación que toca tener con el instalador, y la tienes ampliada en tipos de inversor solar.

La inclinación: la variable de la que menos hay que preocuparse

La otra mitad de la ecuación es el ángulo respecto al suelo:

  • Una inclinación de 30-35° da una buena media anual en gran parte del país.
  • Más inclinación favorece la producción de invierno (sol bajo); menos, la de verano (sol alto).
  • La diferencia entre la inclinación “perfecta” y otra razonable es pequeña, del orden de unos pocos puntos porcentuales al año.

En tejados inclinados, lo habitual y lo sensato es aprovechar la propia pendiente: pelear contra ella con estructuras elevadas encarece el montaje, complica el anclaje y deja el conjunto más expuesto al viento. En cubiertas planas sí se montan estructuras con el ángulo adecuado, y ahí aparece otro condicionante: si las filas se ponen muy juntas, se dan sombra unas a otras en invierno, cuando el sol está bajo. Por eso una cubierta plana no cabe hasta el último metro.

Un detalle práctico: una inclinación demasiado horizontal acumula más suciedad, porque la lluvia arrastra peor el polvo. Eso pesa en el mantenimiento y limpieza de las placas.

Lo que de verdad mata la producción: las sombras

Aquí está lo importante, y casi nadie lo pone primero. Una orientación no ideal resta un porcentaje. Una sombra en las horas centrales del día puede tumbar la producción de varios paneles a la vez.

El motivo es cómo se conectan los paneles: en una instalación con inversor de cadena, los módulos van en serie, y uno tapado arrastra a sus compañeros de cadena. No pierdes lo que da ese panel: pierdes buena parte de lo que daba el grupo.

Sospechosos habituales:

  • Chimeneas, antenas y salidas de ventilación de tu propia cubierta.
  • Árboles que hoy son pequeños y en cinco años no lo serán.
  • El edificio de al lado o un ático que proyecta sombra en invierno, cuando el sol está bajo, aunque en verano no lo haga.
  • Tendederos, casetas y depósitos que nadie mira al hacer la foto del tejado.

Un buen instalador estudia las sombras reales a lo largo del día y a lo largo del año, no solo el día que va a verlo. Si el estudio detecta sombras inevitables, la respuesta no es resignarse: se recolocan los paneles, se separan en grupos o se recurre a optimizadores o microinversores para que un módulo tapado no arrastre al resto.

Esto también cambia el dimensionado, porque una zona inutilizable obliga a recalcular cuántas placas solares necesito.

Cómo leer la producción estimada de un presupuesto

Cuando te entreguen la propuesta, mira estas cuatro cosas:

  1. Que la estimación sea de tu tejado, con tu orientación, inclinación y sombras, no una media genérica de la provincia.
  2. Que aparezca la producción anual en kWh, repartida por meses. Un solo número anual esconde el hueco del invierno.
  3. Que se distinga producción de ahorro. Producir 5.000 kWh no es ahorrar 5.000 kWh: solo ahorras de verdad lo que consumes en el momento; el resto se compensa a un precio menor.
  4. Que la potencia declarada sea coherente, en kWp. Si el término te suena a chino, lo tienes en qué es el kWp o potencia pico.

Desconfía de cualquier presupuesto que prometa una amortización cerrada “en X años”. La amortización es un rango orientativo que se mueve con el precio de la luz, con cuánta energía consumes de día y con lo que acabes pagando por la instalación.

Errores comunes al valorar la orientación

  • Descartar la casa por el tejado sin haber pedido un solo estudio.
  • Obsesionarse con los grados y no mirar las sombras, que es donde está el daño real.
  • Llenar la cubierta al máximo sin comprobar si consumirás esa energía de día.
  • Aceptar la orientación que le viene bien al montador porque es la fila más fácil de anclar.

Cómo afecta esto a tu decisión

  • No descartes tu casa por la orientación. Salvo casos extremos (norte puro, sombra permanente), la instalación suele compensar igual. La decisión de fondo está en placas solares para casa.
  • Pide un estudio sobre tu tejado real y que te enseñen la producción esperada mes a mes.
  • Cuenta con ello en el presupuesto: una cubierta complicada encarece la estructura, como vemos en cuánto cuesta instalar placas solares.
  • Recuerda que la instalación la ejecuta y la certifica un instalador autorizado, y que el montaje sobre cubierta se conecta a la instalación fija de la vivienda. La documentación que sale de ahí la explicamos en certificado de instalación fotovoltaica.

Sin perfeccionismos caros. Perseguir la orientación e inclinación “perfectas” da rendimientos cada vez menores. Asegúrate primero de no tener sombras, acepta una orientación razonable y centra el esfuerzo en aprovechar de día tu producción. Ahí está el dinero, no en los grados.

Si tu duda de fondo es qué pasa cuando el sol escasea, sigue por placas solares en invierno y días nublados.

Preguntas frecuentes

¿Hacia dónde deben mirar las placas solares?
En España, la orientación ideal es al sur, porque es donde reciben más sol a lo largo del día. Aun así, orientaciones al sureste o suroeste pierden muy poco, y un tejado a este u oeste sigue siendo perfectamente aprovechable, solo que produce algo menos y reparte la generación a primera o última hora del día.
¿Cuál es la inclinación ideal de las placas solares?
Como referencia, una inclinación de entre 30 y 35 grados da una buena producción media anual en gran parte de España. Más inclinación favorece el invierno y menos favorece el verano. La diferencia entre la inclinación 'perfecta' y otra razonable suele ser pequeña, así que no conviene obsesionarse.
¿Cuánto pierdo si mi tejado no mira al sur?
Menos de lo que la gente teme. Una orientación este u oeste puede producir del orden de un 15-20% menos que el sur perfecto, y las orientaciones intermedias (sureste, suroeste) pierden muy poco. En la mayoría de casos la instalación sigue mereciendo la pena; lo que de verdad mata la producción son las sombras.
¿Qué es peor, una mala orientación o las sombras?
Las sombras, sin duda. Una orientación no ideal solo resta un porcentaje de producción, pero una sombra sobre los paneles en las horas centrales puede tumbar la generación de toda una zona. Antes de pensar en grados, hay que asegurarse de que no haya chimeneas, árboles o edificios proyectando sombra.
¿Puedo repartir las placas en dos aguas del tejado, este y oeste?
Sí, y es más habitual de lo que parece. Un reparto este-oeste produce algo menos en total que todo al sur, pero estira la generación desde primera hora hasta el atardecer, que suele encajar mejor con el consumo de una casa. El instalador debe estudiar si conviene un inversor con dos entradas independientes o microinversores.
¿Merece la pena un seguidor solar en una casa?
En una vivienda, casi nunca. Los seguidores que mueven los paneles siguiendo al sol añaden coste, mantenimiento y piezas móviles que se averían, y en instalaciones domésticas el aumento de producción rara vez justifica el sobrecoste. Es más rentable poner algún panel más en posición fija.

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