Domótica y eficiencia

Lúmenes, vatios y kelvin: cómo elegir bien una bombilla LED

Vas a comprar una bombilla, miras la caja y te encuentras un montón de números: vatios, lúmenes, kelvin, “equivale a 60 W”, CRI, ángulo… y acabas eligiendo a ojo. Con el LED, guiarse por los vatios de toda la vida lleva a error. Vamos a traducir esos números para que elijas la luz que de verdad quieres, y de paso a ponerle euros al asunto.

El cambio que casi nadie te explicó

Durante décadas elegíamos bombillas por vatios (40, 60, 100 W) porque, con las incandescentes, más vatios = más luz. Funcionaba como atajo.

Con el LED, ese atajo ya no vale: una bombilla LED da mucha luz con muy pocos vatios. Por eso, para saber cuánto alumbra, hay que mirar otra cosa.

La idea clave. Los vatios miden lo que la bombilla gasta; los lúmenes miden la luz que da. Son cosas distintas. Una LED de 10 W alumbra como una incandescente de 60 W, pero gasta seis veces menos. Para elegir el brillo, mira lúmenes; para el consumo, vatios.

Tabla de equivalencias (orientativa)

Luz que quieresLúmenes aprox.Antigua incandescenteLED equivalente
Suave, ambiente~450 lm40 W4-5 W
Estándar de estancia~800 lm60 W8-10 W
Potente~1.100 lm75 W11-12 W
Muy potente~1.500 lm100 W13-15 W

Los vatios LED varían entre fabricantes porque unos son más eficientes que otros: por eso el dato fiable son los lúmenes, no la equivalencia impresa en grande.

Cuántos lúmenes pide cada estancia

Esto es lo que casi nadie calcula y lo que más falla en casa. Se trata de los lúmenes totales de la estancia, sumando todos los puntos de luz. Cifras orientativas:

EstanciaSuperficie típicaLúmenes totalesTono recomendado
Salón20 m²2.000-3.000 lm2.700-3.000 K (cálida)
Cocina10 m²3.000-3.500 lm4.000 K (neutra)
Dormitorio12 m²1.500-2.000 lm2.700 K (cálida)
Baño5 m²1.500 lm4.000 K
Pasillo6 m²600-900 lm3.000 K
Escritorio (zona)500-800 lm dirigidos4.000 K

Regla práctica: mejor repartido que concentrado. Tres puntos de 800 lm dan un salón mucho más agradable que uno solo de 2.400 lm, que deja sombras duras y una lámpara que deslumbra.

Kelvin: el tono de la luz

Los kelvin (K) indican si la luz es cálida o fría, y ahí se juega buena parte del confort:

  • Por debajo de ~3.000 K — cálida: amarillenta y acogedora. Ideal para dormitorios y salón.
  • Alrededor de 4.000 K — neutra: equilibrada, buena para cocina y zonas de paso.
  • Por encima de ~5.000 K — fría: blanca azulada, ayuda a ver detalle. Para taller, garaje o zona de trabajo.

El error de tono. Una luz fría en el dormitorio resulta de “quirófano”, y una muy cálida en la cocina cuesta para las tareas. Acierta con los kelvin y la casa se siente bien sin gastar un euro más. Y un consejo de coherencia: usa el mismo tono dentro de la misma habitación. Mezclar 2.700 K y 4.000 K en un mismo techo canta muchísimo.

Cuánto cuesta tenerla encendida: el cálculo

La fórmula de siempre: potencia (kW) × horas × precio del kWh, con 0,15 €/kWh como precio orientativo. Para una bombilla encendida 4 horas al día todo el año (1.460 horas):

Bombilla de ~800 lmPotenciakWh/añoCoste orientativo
Incandescente60 W87,6~13,1 €
Halógena42 W61,3~9,2 €
Bajo consumo (CFL)15 W21,9~3,3 €
LED9 W13,1~2,0 €

Léelo con perspectiva: una bombilla LED cuesta unos 2 € al año, así que cambiar una que ya es LED por otra LED “más eficiente” no te va a cambiar la vida. Donde sí hay dinero es en sustituir halógenos e incandescentes que sigan vivos —típicamente focos de cocina y baño, que son varios a la vez y muchas horas— y en apagar lo que no se usa. Diez halógenos de 42 W en una cocina son casi 100 € al año; en LED, unos 15 €. Ese sí es un cambio que se paga solo. Lo desarrollamos en iluminación LED eficiente.

Los seis datos que hay que mirar en la caja

  1. Lúmenes (brillo) y kelvin (tono): los dos números que de verdad eliges.
  2. Casquillo: E27, E14, GU10, G9… Si te equivocas aquí, no entra y punto.
  3. CRI o Ra (índice de reproducción cromática): mide lo fielmente que se ven los colores. Por debajo de 80 la comida y la ropa se ven apagadas; 80 o más es lo razonable en casa, y 90 o más en cocina, baño y vestidor.
  4. Ángulo del haz: 360° para una lámpara de techo, 36-60° para un foco dirigido. Un ángulo cerrado en una lámpara de salón deja un cono de luz y el resto a oscuras.
  5. Regulable o no, si tienes dimmer. Una LED normal en un circuito con regulador parpadea o zumba: hay que comprar una marcada como regulable y a menudo un regulador específico para LED. Si el parpadeo aparece sin regulador, es otro problema y lo repasamos en por qué parpadea la luz.
  6. Vida útil y ciclos de encendido: en pasillos y baños, donde la luz se enciende y apaga cien veces al día, los ciclos importan tanto como las horas.

Dónde termina el bricolaje

Cambiar una bombilla es tarea doméstica: con el interruptor apagado, la bombilla fría y sin forzar el portalámparas. Ahora bien, cambiar la luminaria, el portalámparas, instalar empotrados en el techo, poner un regulador o tocar el circuito no lo es: eso lo hace un instalador autorizado. Lo mismo con la iluminación de baños y cocinas, donde el agua y la electricidad conviven con reglas propias que repasamos en electricidad y humedad en baño y cocina.

Y si al cambiar la bombilla la luz sigue sin encender, el problema no era la bombilla: empieza por la luz no enciende, causas o, con las viejas pantallas fluorescentes, por fluorescente que no enciende.

En resumen

Con el LED, los vatios solo te dicen lo que gastas; para elegir bien mira lúmenes (cuánta luz), kelvin (qué tono) y CRI (qué tal se ven los colores). Calcula los lúmenes de la estancia entera, repártelos en varios puntos y no esperes milagros de factura salvo que todavía tengas halógenos. Si quieres controlar tono e intensidad desde el móvil, el siguiente paso son las bombillas inteligentes; y si lo que quieres es que la luz se apague sola, mira el interruptor con temporizador y crepuscular.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre lúmenes y vatios en una bombilla?
Los lúmenes miden la luz que da la bombilla (su brillo), y los vatios miden la energía que consume. Antes, con las incandescentes, más vatios significaba más luz, así que nos guiábamos por ellos. Con el LED ya no: una bombilla LED da mucha luz con muy pocos vatios, así que para saber cuánto alumbra hay que mirar los lúmenes, no los vatios.
¿A cuántos vatios equivale una bombilla LED?
Como referencia orientativa, una LED de unos 8-10 W da una luz parecida a la de una incandescente de 60 W, y una de 13-15 W equivale a una de 100 W. Pero lo correcto es mirar los lúmenes: alrededor de 800 lúmenes equivalen a la antigua de 60 W y unos 1.500 a la de 100 W. Los vatios solo te dicen lo que gasta, no lo que alumbra.
¿Qué son los kelvin y qué temperatura de luz elegir?
Los kelvin (K) indican el tono de la luz. Por debajo de unos 3.000 K la luz es cálida (amarillenta, acogedora), alrededor de 4.000 K es neutra, y por encima de 5.000 K es fría (blanca azulada). Para dormitorios y salón suele ir bien la cálida; para cocina, baño o zona de trabajo, una luz más neutra o fría ayuda a ver mejor.
¿Una bombilla con más vatios alumbra más?
Solo dentro de la misma tecnología. Entre dos LED, más vatios suele ser más luz, pero comparado con una incandescente no tiene sentido: una LED de 10 W alumbra muchísimo más que una incandescente de 10 W. Por eso, para comparar el brillo de verdad, hay que mirar los lúmenes, que es la unidad de luz.
¿Cuántos lúmenes necesito en cada habitación?
Como referencia orientativa, un salón de unos 20 m² pide del orden de 2.000-3.000 lúmenes en total, una cocina de 10 m² unos 3.000-3.500, un dormitorio de 12 m² alrededor de 1.500-2.000 y un baño de 5 m² unos 1.500. Es la suma de todos los puntos de luz de la estancia, no de una sola bombilla, y conviene repartirla en varios focos en vez de concentrarla en uno.
¿Por qué mi bombilla LED parpadea o zumba con el regulador?
Casi siempre porque no es regulable o porque no es compatible con ese regulador concreto. Una LED normal en un circuito con dimmer parpadea, zumba o no enciende del todo. Hay que usar bombillas marcadas como regulables y, muchas veces, un regulador pensado para LED. Si el parpadeo aparece sin regulador de por medio, es otra cosa y conviene revisarlo.

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