Solar y coche eléctrico

Placas solares térmicas o fotovoltaicas: no son lo mismo

“Voy a poner placas solares.” Suena claro… hasta que descubres que hay dos tecnologías distintas bajo el mismo nombre: las térmicas y las fotovoltaicas. Confundirlas no es una anécdota: hay gente que pide presupuesto de una queriendo la otra, y comerciales que no se molestan en deshacer el lío. Vamos a dejarlo claro de una vez.

La diferencia clave: calor vs electricidad

Todo el artículo cabe en una frase:

Las térmicas hacen calor (agua caliente); las fotovoltaicas hacen luz (electricidad). Son tecnologías distintas para necesidades distintas. Ninguna es “mejor”: sirven para cosas diferentes.

En detalle:

  • Placas térmicas (captadores solares): usan el sol para calentar un líquido que a su vez calienta el agua de un acumulador. Producen agua caliente sanitaria para grifo y ducha y, en algunos montajes, apoyo a la calefacción. No generan ni un vatio de electricidad.
  • Placas fotovoltaicas: convierten la luz del sol en electricidad para toda la casa — el autoconsumo que tratamos en placas solares para casa. No calientan agua por sí mismas, aunque su electricidad puede hacerlo (ahora vamos a eso).

Se distinguen a simple vista: el térmico suele ser un panel con un depósito o tuberías asociadas; el fotovoltaico es la placa plana oscura dividida en celdillas.

Las confusiones típicas (y lo que cuestan)

  • “Con mis placas tendré agua caliente gratis” — si son fotovoltaicas, solo si esa electricidad alimenta un termo o aerotermo; el agua no se calienta sola.
  • “Las térmicas me bajarán la factura de la luz” — solo la parte de agua caliente, y solo si hoy la calientas con electricidad. Si tu agua va con gas, lo que baja es la factura del gas.
  • “Tengo placas en la comunidad, ya genero electricidad” — muchos edificios tienen térmicas de obra (obligatorias en construcción reciente para agua caliente) que no generan electricidad. Son cosas distintas.
  • “El kit del folleto vale para las dos cosas” — no, salvo que sea un híbrido, que es otro producto y otro precio.

Cuál te conviene según lo que quieras cubrir

  • ¿Quieres reducir el gasto de agua caliente? Una instalación térmica está diseñada exactamente para eso, con buen rendimiento por metro cuadrado en esa tarea concreta.
  • ¿Quieres reducir la factura eléctrica en general (electrodomésticos, iluminación, climatización) y aprovechar la compensación de excedentes? Eso es la fotovoltaica.

Hoy, para una vivienda, lo habitual es la fotovoltaica. Por pura versatilidad: produce electricidad que sirve para todo, incluida el agua caliente si la conectas a un termo o aerotermo. Las térmicas siguen teniendo sentido donde el agua caliente es el gasto dominante, pero han dejado de ser la opción por defecto.

Combinarlas: dos caminos (y un tercero, el híbrido)

  • Convivir en el tejado: térmicas para el agua caliente + fotovoltaicas para la electricidad. Compatible, si hay espacio para ambas.
  • Fotovoltaica + aerotermo: usar la electricidad solar para calentar agua con un aerotermo o termo eléctrico, sin instalar térmicas. Es la vía que se ha impuesto: comparamos las opciones de agua caliente en termo eléctrico, aerotermo o gas y el salto a aerotermia completa.
  • Paneles híbridos (fotovoltaico + térmico en uno): existen y hacen las dos cosas a la vez. Su hueco natural: poco tejado y mucha demanda de agua caliente. Son menos comunes y más caros, así que pídelos solo si tu caso lo justifica con números, no porque suenen a “lo mejor de ambos mundos”.

Cómo decidir sin equivocarte

  1. Define qué quieres cubrir: ¿agua caliente, electricidad o ambas?
  2. Mira cómo calientas el agua hoy (gas, termo eléctrico, butano): eso decide dónde está tu ahorro real.
  3. Valora espacio de tejado y presupuesto. Para autoconsumo general, el punto de partida es la fotovoltaica y su dimensionado (cuántas placas necesito, cuánto cuesta).
  4. Exige al instalador que justifique la tecnología para tu consumo concreto. Si te ofrece lo mismo a ti que a tu vecino sin mirar ninguna factura, no está dimensionando: está despachando.

La conclusión honesta. No todas las “placas solares” son iguales: las térmicas hacen agua caliente y las fotovoltaicas hacen electricidad. Para bajar la factura eléctrica, la fotovoltaica es hoy la opción versátil, y con un aerotermo cubre también el agua caliente; las térmicas conservan su nicho y los híbridos existen para casos concretos de espacio. Lo único imperdonable es instalar sin tener claro qué querías cubrir.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre placas solares térmicas y fotovoltaicas?
Las placas térmicas (captadores solares) usan el sol para calentar agua: producen agua caliente para el grifo, la ducha o, en algunos casos, apoyo a la calefacción. Las fotovoltaicas convierten el sol en electricidad para tu casa. Es decir, las térmicas hacen calor (agua caliente) y las fotovoltaicas hacen luz (electricidad). Son tecnologías distintas para necesidades distintas.
¿Cuál me conviene, térmica o fotovoltaica?
Depende de qué quieras cubrir. Si buscas reducir el gasto de agua caliente, una instalación térmica está pensada para eso. Si quieres reducir tu factura eléctrica en general (electrodomésticos, iluminación, etc.) y aprovechar la compensación de excedentes, la fotovoltaica es la opción. Hoy, para autoconsumo doméstico, lo más habitual es la fotovoltaica por su versatilidad.
¿Se pueden combinar placas térmicas y fotovoltaicas?
Sí, son compatibles y cumplen funciones distintas, así que pueden convivir en un mismo tejado: las térmicas para el agua caliente y las fotovoltaicas para la electricidad. También se puede usar la electricidad de las fotovoltaicas para calentar agua con un aerotermo o un termo, en lugar de instalar térmicas. La combinación depende de tu espacio, tu consumo y tu presupuesto.
¿Por qué hoy se ven más instalaciones fotovoltaicas?
Porque la fotovoltaica se ha vuelto muy versátil y asequible: produce electricidad que puedes usar para todo (electrodomésticos, climatización, agua caliente con aerotermo, cargar el coche) y permite compensar excedentes. Además, calentar agua con la electricidad de las fotovoltaicas mediante un aerotermo es muy eficiente, lo que ha reducido la necesidad de instalar térmicas aparte.
¿Qué son los paneles solares híbridos?
Son paneles que combinan las dos funciones en un mismo equipo: generan electricidad como un fotovoltaico y aprovechan el calor para calentar agua como un térmico. Existen y tienen sentido en casos con poco espacio de tejado y demanda alta de agua caliente, pero son menos habituales y más caros; para una vivienda tipo, la fotovoltaica sola (o con aerotermo) suele ser la solución más práctica.
¿Las placas térmicas necesitan mantenimiento?
Sí, algo más que las fotovoltaicas: trabajan con un circuito de líquido, bombas y acumulador, que conviene revisar periódicamente para evitar pérdidas de rendimiento o averías. No es un mantenimiento caro, pero existe, y es un factor más a valorar frente a la fotovoltaica, cuyo mantenimiento es más simple.

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