Domótica y eficiencia

Bomba de calor vs caldera de gas: cuál sale a cuenta en tu caso

Se te ha muerto la caldera, o estás reformando, y toca decidir cómo vas a calentar la casa los próximos quince años. La pregunta se repite en miles de hogares: ¿sigo con gas o doy el salto a la bomba de calor? No hay respuesta única —depende de tu casa, tus emisores y tu presupuesto—, pero sí una forma honesta de compararlas, que no es la que te contarán los dos comerciales que te visiten.

La diferencia de fondo: quemar frente a mover calor

Una caldera de gas quema combustible para producir calor. Su rendimiento ronda el 1: de cada unidad de gas saca, como mucho, una de calor (las de condensación afinan algo más, pero el techo está ahí).

Una bomba de calor —la aerotermia es una bomba de calor— no quema nada: usa electricidad para mover calor del aire exterior al interior. Por eso de cada kWh de luz entrega del orden de 3-4 kWh de calor. Es la misma tecnología que analizamos en aerotermia: precio y si merece la pena.

Esa diferencia es la clave de toda la comparación. Pero no basta con la eficiencia: hay que traducirla a euros.

Cómo se calcula de verdad el coste de calentar

Lo que pagas no es energía consumida, sino calor útil. La cuenta que hay que hacer es esta:

  • Bomba de calor: coste por kWh de calor = precio del kWh de luz ÷ rendimiento estacional (SCOP), que suele estar entre 3 y 4 en una instalación bien hecha.
  • Caldera de gas: coste por kWh de calor = precio del kWh de gas ÷ rendimiento de la caldera (alrededor de 0,9 en una de condensación en buen estado).

Con precios puramente orientativos para ver la mecánica:

ConceptoBomba de calorCaldera de gas
Precio de la energía (orientativo)0,15-0,25 €/kWh de luz0,08-0,12 €/kWh de gas
Rendimiento típico3-4 (SCOP)~0,9
Coste aproximado del kWh de calor~0,04-0,08 €~0,09-0,13 €
Coste fijo apartePotencia eléctrica contratadaTérmino fijo del gas + revisión obligatoria

Los números concretos cambian con tu tarifa y con el mercado, pero el patrón se repite: la bomba de calor suele salir más barata por kWh de calor, y esa ventaja crece si aprovechas las horas más baratas o si vienes de calefacción eléctrica de resistencia, el caso más caro de todos (cuánto gasta la calefacción eléctrica).

Un detalle que casi nadie mete en la cuenta: si dejas el gas del todo, te ahorras también el término fijo y el mantenimiento obligatorio. Si lo mantienes solo para el agua caliente o la cocina, ese ahorro desaparece.

Precio de compra: aquí gana la caldera

Se invierte la comparación:

  • Caldera de gas: bastante más barata de comprar e instalar, sobre todo si sustituyes una existente y reutilizas radiadores y tuberías.
  • Bomba de calor: inversión inicial notablemente mayor (varios miles de euros como referencia orientativa), y a veces hay que adaptar los emisores —radiadores mayores, fancoils o suelo radiante— porque trabaja mejor con agua a temperatura baja. Esa adaptación es la partida que dispara los presupuestos, así que exígela detallada.

Sin cifras cerradas. El coste real depende de tu casa, tus emisores, tu clima y tu instalador. La regla honesta es esta: la bomba de calor cuesta más al principio y menos cada mes; la caldera, al revés. La decisión se juega a medio plazo, no en la factura del primer invierno.

Más allá del dinero

  • Servicios que da cada una: la bomba de calor da calefacción y agua caliente, y muchas dan frío en verano con el mismo equipo. La caldera, solo calor y ACS. Si ibas a poner aire acondicionado igualmente, el equipo unificado cambia la cuenta.
  • Emisiones y normativa: la bomba de calor no quema nada dentro de casa y encaja mejor con la dirección hacia la que va la regulación. El gas, a largo plazo, tiene el viento en contra.
  • Mantenimiento: el gas exige revisiones periódicas obligatorias; la bomba de calor pide un mantenimiento más sencillo, aunque también lo pide.
  • Espacio y ruido: la bomba de calor necesita una unidad exterior con sitio y ventilación, y hace ruido. En un piso céntrico o en una comunidad con normas de fachada, eso puede ser el factor limitante.
  • Sinergia con solar: como consume electricidad, la bomba de calor se lleva de maravilla con las placas solares para casa: parte del calor sale del sol. Es la combinación que más baja la factura anual, y también la que más inversión pide de golpe.
  • Potencia contratada: añadir una bomba de calor puede obligarte a subirla. Revísalo antes con cuánta potencia contratar.

Entonces, ¿cuál elijo?

  • Te encaja la bomba de calor si: estás reformando o construyendo, piensas quedarte muchos años, tienes o vas a poner placas solares, quieres calor, agua caliente y frío en un solo equipo, o tu casa admite emisores de baja temperatura.
  • Te encaja seguir con gas si: la inversión inicial es tu límite real ahora mismo, tu caldera actual está sana, no tienes dónde poner la unidad exterior, o no vas a quedarte muchos años en la vivienda.
  • No cambies “por sistema” si tu caldera tiene pocos años y va bien: sustituir un equipo sano rara vez se amortiza solo con el ahorro de consumo.

Si dudas entre sistemas de emisión (radiadores, suelo radiante, aerotermia completa), la comparativa está en radiadores, suelo radiante o aerotermia; y si lo tuyo es solo el agua caliente, la decisión se acota en termo eléctrico, aerotermo o gas.

Lo que de verdad decide la factura

Aquí va la parte incómoda: el equipo importa menos que la casa y que el uso. Una bomba de calor de última generación en una vivienda que pierde calor por todas partes gasta más que una caldera modesta en una casa bien aislada. Antes de gastar en máquina, mira cómo aislar la casa para gastar menos y ajusta la regulación: programar por horas con un termostato inteligente y equilibrar estancias con cabezales termostáticos rinde desde el primer mes y cuesta una fracción. El resto de palancas, en cómo bajar la factura de la luz.

Preguntas frecuentes

¿Qué gasta menos, la bomba de calor o la caldera de gas?
En energía, la bomba de calor es mucho más eficiente: por cada kWh de electricidad entrega del orden de 3-4 kWh de calor, mientras la caldera quema gas con un rendimiento cercano a 1. Que eso se traduzca en menos euros depende de los precios de la luz y del gas en cada momento, pero en consumo la bomba de calor gana con claridad.
¿Cuánto cuesta cambiar de caldera de gas a bomba de calor?
La inversión inicial de una bomba de calor (aerotermia) es bastante mayor que la de una caldera de gas, sobre todo si hay que adaptar los emisores. Como referencia orientativa, hablamos de varios miles de euros frente al coste menor de sustituir una caldera. La cuenta sale a medio plazo por el ahorro en consumo y, a veces, por ayudas.
¿La bomba de calor funciona bien en invierno y con frío?
Sí. Las bombas de calor actuales funcionan con temperaturas bajo cero, aunque su eficiencia baja algo cuanto más frío hace fuera. En climas muy fríos conviene dimensionarla bien; en la mayoría de España rinde sin problema todo el invierno.
¿Puedo aprovechar la bomba de calor con placas solares?
Sí, y es una de las mejores combinaciones. Como la bomba de calor consume electricidad, parte de ese consumo puede cubrirlo el autoconsumo solar durante las horas de sol, mejorando mucho la cuenta frente al gas. Conviene dimensionar las placas contando con ese consumo extra.
¿Sirven mis radiadores actuales para una bomba de calor?
A veces sí y a veces no. La bomba de calor rinde mejor cuanto más baja es la temperatura del agua, así que unos radiadores dimensionados para trabajar muy calientes pueden quedarse cortos y obligar a agrandarlos o a sustituirlos por fancoils o suelo radiante. Es la parte del presupuesto que más se dispara, y la que hay que aclarar antes de firmar nada.
¿Tengo que subir la potencia contratada si pongo bomba de calor?
Es bastante probable, porque añades un consumo eléctrico importante a la vivienda, y más si además tienes inducción o coche eléctrico. Que haya que subirla y cuánto depende de la potencia del equipo y de lo que ya tengas contratado, así que conviene revisarlo con el instalador antes de la obra y no descubrirlo el primer día frío.

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