Factura y ahorro

Cuánta potencia contratar en casa: cálculo por aparatos y cómo saber si te sobra

La potencia contratada es ese número en kW de tu factura que muchos llevan años sin tocar. Y es una pena, porque es un coste fijo: lo pagas cada mes, uses la luz o no. Ajustarlo bien es de los ahorros más fáciles que existen — y se puede calcular, no adivinar. Vamos a ello.

Primero, no confundas kW con kWh

  • kW (potencia): cuánta electricidad puedes usar a la vez. Es el grosor del grifo.
  • kWh (energía): cuánta gastas acumulada con el tiempo. Es el agua que ha salido.

La potencia contratada solo habla de lo primero: tu “techo” instantáneo. Contratar de más es pagar por un techo que no usas; contratar de menos hace que salte el automático cuando juntas varios aparatos. Si el par kW/kWh aún te baila, tienes la explicación completa en kWh vs kW.

Cómo estimar tu potencia por aparatos

El método casero es sumar lo que de verdad enciendes a la vez en tu peor momento (típicamente, un anochecer de invierno). Potencias orientativas:

AparatoPotencia orientativa
Vitrocerámica / inducción (2 fuegos)2.000-3.500 W
Horno2.000-2.500 W
Lavadora (calentando agua)1.500-2.200 W
Termo eléctrico1.500-2.000 W
Aire acondicionado (split)1.000-2.000 W
Microondas800-1.200 W
Frigorífico100-300 W
Iluminación + tele + router200-400 W

El truco está en la palabra a la vez: nadie usa todo junto. Suma tu escenario realista — por ejemplo, inducción + horno + frigo + luces ronda los 5.000-6.000 W — y de ahí sale que una vivienda con cocina eléctrica se mueva cómoda en 4,6-5,75 kW. Como referencia por tipo de casa:

  • Piso pequeño (1-2 personas, sin grandes consumos): 3,45 kW suele bastar.
  • Piso medio: 3,45-4,6 kW.
  • Vivienda grande o familia numerosa: 4,6-5,75 kW.
  • Con coche eléctrico, aerotermia o inducción potente: 5,75-6,9 kW o más.

El escalón que necesita tu instalación por diseño también tiene nombre técnico: son los grados de electrificación (básica o elevada).

El dato que no falla: tu potencia máxima demandada

Estimar está bien; medir es mejor. En la factura aparece la potencia máxima demandada (o maxímetro): el pico real que ha registrado tu contador en el periodo. Es oro puro:

  • Si tu pico está bastante por debajo de lo contratado mes tras mes, te sobra potencia: puedes bajarla.
  • Si tu pico roza lo contratado y a veces saltan los plomos, vas justo: no la bajes (o súbela un poco).

Mira varios meses, incluido el invierno, antes de decidir. Cómo funciona ese registro y el control de potencia del contador lo contamos en maxímetro e ICP.

Las dos potencias desde 2021 (la jugada fina)

Con la tarifa 2.0TD puedes contratar dos potencias distintas: una para el periodo punta (de día, entre semana) y otra para el valle (madrugadas, fines de semana y festivos). Y el kW de valle cuesta mucho menos que el de punta.

Eso permite ajustar con bisturí: bajar la potencia de punta (donde el fijo es caro) y subir solo la de valle si tienes picos nocturnos — el caso típico es cargar el coche eléctrico de madrugada. Lo desarrollamos en los dos periodos de potencia de la 2.0TD.

Cambiar la potencia: coste y límites

  • Bajarla tiene un coste regulado pequeño (unos 9-11 €, orientativo) y, como referencia, solo puedes hacerlo una vez al año — conviene acertar a la primera.
  • Subirla dentro de lo que permite tu instalación es un trámite con derechos regulados que la comercializadora te desglosará. El ahorro de bajar ronda 40-50 € al año por kW reducido, como orientación.
  • El límite lo pone tu instalación: el boletín eléctrico (CIE) avala una potencia máxima. Para superarla, un instalador autorizado debe revisar o adaptar la instalación y emitir un boletín nuevo — esto no es negociable ni un trámite de papel: es seguridad.

Errores comunes al ajustar

  1. Bajar mirando un solo mes (y descubrir en enero que ibas justo).
  2. Confundir saltos por avería con falta de potencia: si salta el diferencial y no el automático de potencia, el problema es otro — míralo en por qué salta el diferencial.
  3. Apurar al milímetro: deja un pequeño margen sobre tu pico real; el ahorro extra de apurar no compensa quedarte a oscuras con visitas en casa.

Ajustar la potencia es de los pocos ahorros “para siempre”: se hace una vez y recorta todas las facturas siguientes. Es una de las palancas centrales de cómo bajar la factura de la luz.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos kW de potencia necesito en casa?
Como referencia: un piso pequeño suele ir bien con 3,45 kW; uno medio con 3,45-4,6 kW; una vivienda grande con 4,6-5,75 kW; y con coche eléctrico o aerotermia, 5,75-6,9 kW o más. El dato definitivo es tu potencia máxima demandada, que aparece en la factura.
¿Cómo sé si me sobra potencia?
Mira en tu factura la 'potencia máxima demandada' o 'maxímetro': es el pico que ha registrado tu contador. Si está bastante por debajo de la potencia que tienes contratada, probablemente puedas bajarla.
¿Cuánto se ahorra bajando un kW de potencia?
Del orden de 40-50 € al año por cada kW que reduzcas. El trámite de bajada tiene un coste regulado de unos 9-11 € y solo se puede hacer una vez al año.
¿Puedo tener dos potencias distintas contratadas?
Sí. Desde 2021, con la tarifa 2.0TD, puedes contratar una potencia para el periodo punta (día, entre semana) y otra distinta para el valle (madrugada, fines de semana y festivos). Como el kW de valle cuesta mucho menos, es habitual subir solo la de valle para cargar el coche eléctrico de noche sin encarecer apenas el fijo.
¿Subir la potencia tiene límites?
Sí. Tu instalación tiene un máximo que avala su boletín eléctrico (CIE): hasta ahí, subir es un trámite con la comercializadora. Si quieres más de lo que el boletín permite, hace falta que un instalador autorizado revise o adapte la instalación y emita uno nuevo. Además, como orientación, las bajadas están limitadas a una al año, así que conviene no ir dando bandazos.

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