Maxímetro e ICP: cómo controla tu contador la potencia que contratas
Enciendes el horno, alguien pone la vitro y, de golpe, toda la casa a oscuras. No es una avería: es el control de potencia haciendo exactamente su trabajo. Detrás de ese corte hay dos palabras que aparecen mucho y se entienden poco: ICP y maxímetro. Entenderlas te dice si tienes que subir potencia, bajarla o simplemente organizarte mejor — y cada una de esas tres decisiones tiene consecuencias distintas en tu factura.
El problema de fondo: pagas por una potencia máxima
Cuando contratas la luz no solo pagas por la energía que gastas, también por la potencia que puedes usar a la vez. Es el “ancho de la tubería”: cuántos aparatos potentes admite tu casa simultáneamente. Esa es la diferencia entre kW y kWh, y es la parte fija de tu recibo: se paga los 365 días del año, la uses o no.
Como es una cantidad que pagas, el sistema necesita una forma de controlar que no te pases de lo contratado. Ahí entran el ICP y el maxímetro: dos maneras de hacer ese control.
El ICP: el sistema antiguo que cortaba al instante
El ICP (Interruptor de Control de Potencia) es un interruptor alojado en un cajetín precintado junto al cuadro, calibrado a la potencia que tienes contratada. Su lógica es binaria: te pasas, te corta. Si juntabas demasiados aparatos, saltaba y te dejaba a oscuras hasta que apagabas algo y lo rearmabas.
Sencillo y sin contemplaciones. Su problema era que no distinguía entre un pico de dos segundos (el arranque del motor de la lavadora, por ejemplo) y un exceso real y sostenido.
El maxímetro y el contador inteligente
Los contadores telegestionados actuales llevan el control de potencia integrado en el propio equipo, y funcionan de forma más fina:
- Registran la potencia máxima que has demandado en cada periodo — eso es la función de maxímetro.
- Toleran picos muy breves en vez de cortar por cualquier arranque instantáneo, pero si el exceso se mantiene cortan igual: no hay barra libre por tener contador nuevo.
- Al ser telegestionados, la distribuidora los reconfigura a distancia: cambiar de potencia es un trámite administrativo, no una visita.
La idea clave. El maxímetro no premia que te pases: mide mejor. Su ventaja es que ese registro de máximos es el dato con el que puedes decidir si tu potencia está de sobra o justa, en vez de ir a ojo.
Cómo funciona todo el equipo y qué más te muestra, en contador inteligente y telegestión y cómo leer el contador.
Por qué se te va la luz al juntar aparatos
Cuando salta, casi nunca es un fallo eléctrico: es que has superado tu potencia. Y los culpables suelen ser los mismos, porque son los aparatos que calientan:
| Aparato | Potencia orientativa |
|---|---|
| Horno eléctrico | 2.000-2.500 W |
| Placa de inducción (varias zonas) | 3.000-7.000 W de pico |
| Termo eléctrico | 1.500-2.000 W |
| Calefactor o estufa | 1.000-2.000 W |
| Lavadora (fase de calentar) | 1.500-2.200 W |
| Secadora | 1.500-2.500 W |
| Aire acondicionado | 800-1.500 W |
Con 3,45 kW contratados, horno más lavadora calentando ya te dejan al límite. Suma la placa y salta. No hace falta que sea a diario: basta con la comida de Navidad.
Otro matiz útil: en la tarifa doméstica actual puedes tener dos potencias distintas, una para punta-llano y otra para valle, como explicamos en los dos periodos de potencia de la 2.0TD. Si tus excesos son siempre de noche o en fin de semana, quizá solo necesites subir la de valle, que es mucho más barata.
¿Ha saltado por potencia o es otra cosa?
Esta es la comprobación que más tiempo ahorra, porque cada caso se resuelve de forma distinta:
| Qué observas | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Se va toda la casa justo al encender un aparato potente más otros | Control de potencia: te has pasado | Apaga algo y rearma. Si pasa a menudo, revisa la potencia contratada |
| Se va toda la casa sin patrón, o al enchufar algo mojado, o con la lavadora | Diferencial: hay una fuga | Ver por qué salta el diferencial |
| Se va solo una zona (los enchufes de la cocina, las luces de un pasillo) | Magnetotérmico de ese circuito: sobrecarga o cortocircuito | Ver cortocircuitos y sobrecargas |
| Se va la casa y también la del vecino o el portal | Corte de la distribuidora | Ver qué hacer cuando se va la luz |
Saber qué elemento es cada uno ayuda mucho: los tienes identificados en las protecciones del cuadro y en qué es el IGA.
Cómo saber si tu potencia está bien ajustada
Es un equilibrio, y los dos extremos cuestan dinero o disgustos:
- Salta a menudo → vas corto. O subes potencia, o repartes el uso (no poner el lavavajillas mientras horneas).
- No salta nunca, ni forzando a propósito → puede que pagues de más. Cada escalón de potencia que bajas es un ahorro fijo todos los meses del año.
- El punto justo es el menor valor con el que no te salta en tu día a día normal, con un pequeño margen para los días raros.
La forma seria de decidirlo: mira en la oficina virtual de tu distribuidora tus máximos registrados del último año y compáralos con lo contratado. Si tu máximo se queda muy por debajo, tienes margen. El método completo, en cuánta potencia contratar, y lo que pagas por ella, en entender la factura de la luz.
Cuándo el problema no es la potencia
Ojo si el cuadro salta sin que estés usando nada especial, si salta cada vez más a menudo sin que hayas cambiado de hábitos, si algún automático o el propio cuadro calienta, o si hay olor a quemado. Eso ya no es control de potencia: es una instalación pidiendo revisión. Ahí no toca rearmar una y otra vez, sino llamar a una empresa instaladora autorizada. Y el cajetín precintado del contador o del ICP no lo abre el usuario en ningún caso.
La conclusión honesta. El ICP y el maxímetro no son enemigos: son el árbitro de la potencia que contrataste. Si te cortan mucho, es una señal, no una avería — y tienes tres salidas: subir potencia (cuesta cada mes), repartir el uso (gratis) o mirar los máximos reales antes de decidir. Si nunca te cortan, mira si te sobra potencia: ahí hay un ahorro fijo esperando. El resto de palancas, en cómo bajar la factura de la luz.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es el maxímetro?
- Es la función del contador que registra la potencia máxima que has demandado en cada periodo. En los contadores inteligentes actuales, el control de potencia se hace por maxímetro: en lugar de cortarte la luz al pasarte un instante, mide tu punta de consumo y, si superas de forma sostenida la contratada, puede penalizarte o avisar de que necesitas más potencia.
- ¿Qué es el ICP y en qué se diferencia del maxímetro?
- El ICP (Interruptor de Control de Potencia) es el sistema antiguo: un interruptor que cortaba la luz en cuanto superabas la potencia contratada, como un automático más. El maxímetro, en cambio, no corta al instante: mide tu punta máxima. Los contadores telegestionados modernos llevan el control de potencia integrado y funcionan por maxímetro.
- ¿Por qué se me va la luz al encender varios aparatos a la vez?
- Casi siempre porque has superado la potencia contratada: al juntar horno, vitro, lavadora o el termo, la suma supera tu límite y salta el control de potencia (o el ICP, si lo tienes). No es una avería: es la señal de que vas justo de potencia y conviene revisarla o repartir el uso de los aparatos.
- ¿Cómo sé si tengo bien ajustada la potencia?
- Si nunca se te va la luz al juntar aparatos, podrías estar pagando potencia de más; si salta a menudo, vas corto. El punto justo es el menor valor con el que no te salta en tu uso normal. Revisar tu punta de consumo en el contador o en la web de tu distribuidora ayuda a afinarlo.
- ¿Dónde puedo ver la potencia máxima que he alcanzado en casa?
- En dos sitios. El display del contador telegestionado va rotando lecturas y suele mostrar la potencia máxima registrada en el periodo. Y, más cómodo, en la oficina virtual de tu distribuidora puedes consultar tus curvas horarias de consumo y tus máximos, que es el dato con el que de verdad se decide si subir o bajar potencia.
- ¿Todavía hay casas con el ICP físico en el cuadro?
- Cada vez menos, pero sí: instalaciones antiguas que conservan el interruptor de control de potencia en su cajetín precintado junto al cuadro. Con la sustitución masiva por contadores telegestionados, el control ha pasado a integrarse en el propio contador y ese ICP físico deja de tener función. Tocar o manipular ese cajetín precintado no es cosa del usuario: quien actúa sobre él es la distribuidora o una empresa instaladora autorizada.
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