Instalación y cuadro

¿Cuánto cuesta la instalación eléctrica de una casa? Partidas, factores y cómo comparar presupuestos

Vas a construir, reformar a fondo o renovar una instalación vieja, y necesitas una cifra para el presupuesto. La instalación eléctrica no es lo más llamativo de una obra —nadie enseña el cuadro a las visitas—, pero es de lo más importante: la vas a usar a diario durante décadas y es de lo más caro de rehacer. Vamos a ver en qué se va el dinero, sin venderte cifras cerradas que no existen.

Por qué no hay un precio único

El coste de una instalación eléctrica depende de tantas cosas que cualquiera que te dé un número “de catálogo” está simplificando. Influyen:

  • Los metros de la vivienda.
  • El número de puntos: cuántos enchufes y luces, tema que desarrollamos en cuántos enchufes por habitación.
  • El grado de electrificación (básica o elevada), que vimos en grados de electrificación.
  • Si es obra nueva o reforma (esto cambia mucho la mano de obra).
  • La calidad de mecanismos y acabados.

Sin cifras cerradas. Como referencia muy general y orientativa, la instalación completa de una vivienda se mueve en varios miles de euros, subiendo con el tamaño y la complejidad. Pero tu presupuesto real solo sale de un estudio de tu caso. Pide varios y detallados.

En qué se va el dinero (las partidas)

Un presupuesto serio desglosa, más o menos, esto:

PartidaQué incluyeQué la mueve
Cuadro y proteccionesAutomáticos, diferenciales, protector de sobretensionesNúmero de circuitos y nivel de protección
Cableado y tubosConductores y canalización por pared, techo o sueloMetros, secciones y recorridos
MecanismosEnchufes e interruptoresCantidad y gama de acabado
Puntos de luzCajas, líneas y salidas de alumbradoCuántos y si hay conmutadas o regulación
Mano de obraRozas, tendido, conexionado y pruebasLa partida que más varía, sobre todo en reforma
LegalizaciónCertificado y documentación técnicaPotencia y tipo de instalación

El cuadro es el corazón del asunto y conviene entenderlo antes de comparar ofertas: lo explicamos en el cuadro eléctrico y en las protecciones del cuadro. La legalización es el boletín eléctrico (CIE) o, según el caso, un proyecto.

Qué encarece (y qué abarata) el presupuesto

Sube el precio:

  • Más metros y más puntos de luz y enchufes.
  • Electrificación elevada (aire, calefacción eléctrica, coche eléctrico).
  • Acabados de gama alta en mecanismos.
  • La obra: picar paredes ya terminadas es lo que más dispara coste y desorden.
  • Vivienda habitada: trabajar por fases, proteger muebles y limpiar cada día cuesta horas.
  • Sorpresas del edificio: ausencia de tubo, falta de toma de tierra o instalaciones antiguas empotradas sin registro.

Lo abarata:

  • Hacer la instalación en obra o reforma, no después, siguiendo el orden de gremios.
  • Dimensionar bien los puntos: ni quedarte corto ni llenar de enchufes que no usarás.
  • Agrupar el trabajo en una sola intervención en lugar de ir parcheando.
  • Comparar varios presupuestos detallados.

El consejo que ahorra de verdad. Deja la instalación resuelta en obra: pasar tubo y dejar puntos cuesta poco cuando la pared está abierta y muchísimo cuando hay que volver a picarla. Piensa hoy dónde querrás enchufes, luces y datos mañana.

Obra nueva y reforma no se parecen en nada

En obra nueva, el electricista trabaja sobre paredes abiertas y sin nada que proteger: el coste se concentra en material y puntos. En reforma de vivienda antigua, la mano de obra manda, porque hay que picar, canalizar, tapar y, con frecuencia, adaptar lo que aparece detrás del alicatado de hace cuarenta años. Es habitual que la parte de albañilería asociada pese tanto como la eléctrica pura, y ahí está la mitad de los malentendidos: mucha gente compara un presupuesto que la incluye con otro que no.

Si vienes de una instalación vieja, la decisión de fondo (parchear o renovar del todo) la analizamos en renovar la instalación eléctrica y, si hay que certificar lo que ya existe, en certificados de instalaciones antiguas.

Cómo comparar tres presupuestos sin equivocarte

Antes de mirar el total, comprueba que las tres ofertas hablan de lo mismo:

  • Número de puntos por estancia (enchufes, luces, datos), no “instalación completa”.
  • Circuitos previstos y protecciones del cuadro, con marca y gama.
  • Mecanismos: modelo concreto, no “a elegir”.
  • Albañilería de rozas y reposición: ¿va incluida?
  • Legalización: certificado registrado y documentación técnica, con precio dentro.
  • Retirada de escombro, limpieza y plazos.
  • Garantía de material y mano de obra, por escrito.

Un presupuesto que cabe en tres líneas no es más barato: es más impreciso. Y lo impreciso siempre se cobra después.

Dónde NO ahorrar

Hay partidas donde recortar es un mal negocio:

  • Las protecciones del cuadro: son tu seguridad durante décadas.
  • La legalización: sin certificado no se puede dar de alta ni subir potencia, y acabas rehaciendo trabajo.
  • La calidad del cableado y su sección, que explicamos en colores y secciones del cable.

Lo barato aquí se paga después, a veces con la seguridad de la casa de por medio.

Antes de pedir presupuesto

  • Ten claro el número aproximado de puntos que quieres por estancia.
  • Decide si necesitas electrificación elevada (coche eléctrico, climatización potente) y si vas a pasar a inducción.
  • Pide dos o tres presupuestos detallados y compáralos partida por partida, no solo el total. Cómo elegir bien, en cómo elegir un electricista.

La conclusión honesta. La instalación eléctrica de una casa cuesta varios miles de euros —cifra orientativa— que varían mucho según metros, puntos y obra. No es donde toca apretar la calidad: es la base de la seguridad y lo más caro de rehacer. Ajusta comparando presupuestos partida por partida, no recortando en protecciones ni en legalización, y encarga siempre la ejecución a una empresa instaladora autorizada.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta hacer la instalación eléctrica de una casa?
Depende mucho de los metros, del número de puntos (enchufes, luces), del grado de electrificación y de si es obra nueva o reforma. Como referencia muy orientativa, la instalación eléctrica completa de una vivienda se mueve en varios miles de euros, y la cifra sube con el tamaño, la complejidad y los acabados. Lo correcto es pedir varios presupuestos detallados sobre tu caso.
¿En qué se va el dinero de una instalación eléctrica?
En el cuadro y sus protecciones, el cableado y los tubos, los mecanismos (enchufes e interruptores), los puntos de luz, la mano de obra y la legalización (boletín o proyecto). La mano de obra suele ser una parte importante, sobre todo en reforma, porque hay que abrir y cerrar rozas en las paredes.
¿Qué encarece una instalación eléctrica?
Más metros y más puntos de luz y enchufes, un grado de electrificación elevado (climatización, coche eléctrico), mecanismos y acabados de gama alta, y sobre todo la obra: picar paredes ya terminadas es lo que más dispara el coste y el desorden. Por eso conviene hacer la instalación en obra o reforma, no después.
¿Merece la pena ahorrar en la instalación eléctrica?
Ahorrar en calidad o en legalización no compensa: es la base de la seguridad de la casa durante décadas y lo más caro de rehacer después. Sí merece la pena ajustar comparando varios presupuestos detallados y priorizando bien los puntos de luz y enchufes. Pero recortar en protecciones o saltarse el boletín es un mal ahorro.
¿Por qué la misma casa tiene presupuestos tan distintos?
Casi siempre porque no incluyen lo mismo: uno cuenta la albañilería de rozas y otro no, uno incluye mecanismos de gama media y otro los deja 'a definir', uno legaliza y otro se olvida del certificado. Antes de mirar el total, comprueba que las tres ofertas cubren el mismo número de puntos, la misma calidad de material y la misma legalización.
¿Qué extras suelen aparecer a mitad de obra?
Los clásicos: descubrir que no hay toma de tierra, que la instalación antigua no tiene tubo y hay que canalizar de cero, que el cuadro no cabe donde estaba, o que hace falta subir la potencia contratada. Preguntar por ellos antes de firmar y dejar una partida de imprevistos evita la discusión posterior.

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